no de los cultivos que no puede faltar en la huerta son las cebollas. Su ciclo de crecimiento y desarrollo se puede dar de una manera óptima siempre y cuando se realice un mantenimiento y se proporcione los requerimientos que el cultivo necesita.
En este marco, Toni Jardón dio una serie de recomendaciones para que todos se animen a plantar este nutritivo alimento.
Asegura que se debe tener en cuenta una serie de parámetros para elegir las semillas y variedades:
“Lo ideal a la hora de plantar las cebollas en el suelo, sería hacer un marco de plantación de 40×20 cm, 40 cm entre líneas y 20 cm entre planta y planta. Hay muchos productores que las dejan a 10 cm entre planta y planta pero se puede dar el caso que la cebolla ensanche bastante y se rocen unas con otras lo que daría lugar a muchos problemas, por ejemplo la competencia por recursos” relató el especialista.
La práctica de regar es muy importante en este cultivo, ya que es una planta sensible a los cambios de humedad en el suelo. Dentro de los distintos tipos de sistemas de riego, el mejor para la cebolla es riego por goteo.
Inmediatamente luego de plantar, se debe regar para que se asiente la tierra. Si el lugar donde las plantamos es seco, debemos volver a regar en 2 días.
“La clave es estar atentos al tiempo, si va a llover no regar, por lo general en los meses de invierno no es necesario regar tanto. Lo ideal es que el suelo siempre esté húmedo pero no encharcado, estas son las condiciones ideales para las cebollas. 20 días antes de la cosecha debemos suprimir el riego” sostuvo Jardón.
Las cebollas no se caracterizan por poseer una elevada área foliar, por lo tanto no cubren gran parte del terreno. Esto es aprovechado por malezas, que toman los recursos libres del terreno y pueden llegar a crecer sin parar hasta competir con la cebolla.
Una posible solución es utilizar algún tipo de acolchado para evitar que salgan o cobertura de malla.
Las cebollas no deben plantarse en terrenos donde se ha abonado hace poco sino más bien el año anterior ya que por lo general se suelen dar bien en suelos rústicos, pero con el inconveniente de que el bulbo será menor.
“Una buena idea sería plantar cebollas en un terreno donde un año anterior hayas abonado con estiércol o plantado alguna leguminosa, así tendrá el suelo el nitrógeno necesario” relató el especialista.
Las cebollas necesitan los siguientes nutrientes para su correcto desarrollo:
“Otro truco que se suele usar es que 15 días antes de recolectar las cebollas se les corte las hojas para que el bulbo termine de crecer un poco más” agregó Jardón.
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