as peonías están en la lista de las flores soñadas por la mayoría de los jardineros, tanto de Oriente como de Occidente. Sin embargo, una peonía también fue una medida de superficie utilizada por los españoles.
A los soldados de a pie que habían participado en la conquista de un territorio se les asignaba una peonía, que era la superficie calculada para mantener con su producción al soldado y a su familia. No era una medida fija, ya que dependía de la productividad de la tierra y del mérito del donado.
Por ejemplo, en 1573, una peonía estaba compuesta por un solar para la casa, 100 fanegadas (otra medida antigua) de tierra para cereales, tierra destinada a una huerta y pastizales para el ganado. Se le incluía en la partida 10 cerdas, 20 vacas, 5 yeguas, 10 ovejas y 20 cabras.
Sin embargo, en la actualidad, las peonías son flores espectaculares presentes en muchos ramos de novia y arreglos florales. Son relativamente fáciles de cuidar, siempre y cuando se tengan en cuenta algunos aspectos claves.
Las peonías florecen durante un corto período de tiempo a fines de la primavera o principios del verano, mientras que su follaje verde permanece hasta el invierno. La mayoría de las peonías crecen con forma de herbáceas sin tronco, aunque también hay árboles de peonías.
Estas flores deben plantarse en primavera, siendo los mejores meses abril y mayo. Si la zona es cálida, se deben acercar a árboles de sombra; si es en una zona fría, alejarlas de estos últimos. Estas plantas también arraigan en macetas, por lo que también se pueden tener en el balcón.
Es mejor plantar los árboles a comienzos del otoño, ya que de esa forma se asegura un buen establecimiento de las raíces. Si plantás las peonías en un clima frío, hay que cavar unos cinco o seis centímetros para que el invierno no dañe la planta; por el contrario, en climas más cálidos, el hoyo será de 2,5 cm.

Estas plantas crecen mejor en lugares con temperaturas frías; incluso, soportan temperaturas bajo cero. Sin embargo, en zonas cálidas, si tienen sol y a la vez una sombra que las proteja, también prosperan. Casi todas las flores necesitan al menos seis horas de sol al día. Si no reciben el sol suficiente, les costará florecer o tendrán menos flores. Elegí la ubicación para plantar o colocar las macetas siguiendo este criterio.
Las peonías requieren un buen nivel de riego. En primavera y verano, se debe regar al menos dos veces por semana humedeciendo la parte superior al ras de la tierra, alrededor de 15 cm de donde está plantada. Hay que tener cuidado de no regar en exceso para evitar que quede agua estancada. Cuando la temperatura desciende, el riego también; en invierno se riega solo una vez a la semana y con menos cantidad de agua. Si las tenés en macetas, es recomendable cubrir la tierra con piedras tipo galvánica que ayudan a preservarlas sin que se encharque la tierra.

Necesitan tierra fértil y bien drenada. La composición ideal es del 65% de tierra vegetal y el 35% de perlita. En la sección de jardinería del supermercado o en centros de jardinería podés encontrar todo lo necesario. Las peonías prosperan mejor en suelos profundos y fértiles. Tienen que estar libres de maleza y con un pH óptimo de entre 5.5 y 7.5; si el pH es más alto o más bajo, hay que tratar la tierra con productos para equilibrarlo.
Si las peonías no reciben el sol suficiente y sus hojas se humedecen de forma frecuente pueden contraer una enfermedad llamada el moho gris. La botritis es uno de los principales problemas de las peonías, que ocurre con una humedad relativa alta del 90% y mala ventilación. En caso de que la planta se vea afectada por la enfermedad, se deberán aplicar productos específicos y realizar una poda.
