os equipos dedicados a la siembra de grano grueso exigen mayores controles a fin de lograr mejores resultados. Compartimos algunas claves para obtener mejoras en sus prestaciones.
Se sugiere el armado de fondos de tolva con elementos sin desgaste excesivo para evitar la pérdida de rinde por competencia y disminuir el gasto de semilla.
Es importante la calibración de los gatillos expulsores y enrrasadores de la placa mecánica. Las puntas de los gatillos deben profundizar en el alvéolo hasta la mitad del grosor de la placa y en el centro.
En las máquinas con dosificadores neumáticos es importante ajustar la succión o presión de aire, a fin de separar una semilla por alvéolo o canaleta. El segundo paso implica regular la posición del arrasador en un cuerpo hasta eliminar todos los excesos de semilla.
La velocidad de avance tiene un límite de siete kilómetros por hora. Es indispensable mantenerse dentro de estos márgenes ya que, superado ese valor, aparecen irregularidades en la distancia entre semillas.
Si la distribución no es uniforme, se sugiere revisar el anclaje del tubo de conducción de semilla al cuerpo de siembra.
Cada cuerpo de la maquinaria debe tener una determinada carga según la condición del suelo. Si las ruedas niveladoras marcan al rastrojo, es señal de que el cuerpo de siembra posee un exceso de carga, lo que trae aparejada la compactación del suelo. En ese caso, se aconseja quitarle la tensión a los resortes o pulmones de carga.
Si pese a haber regulado la profundidad de siembra la semilla queda en superficie, significa que hay una falta de carga en los cuerpos. En este sentido, se sugiere aumentar la tensión de los resortes o pulmones neumáticos de carga.