e le conoce también como el ‘oro líquido’, gracias a que los estudios de los últimos años, han dictaminado que este alimento cuenta con unos ingredientes muy beneficiosos para el organismo.
El aceite de oliva cuenta con un nivel alto de ácidos grasos, como puede ser el ácido oleico. Dicho ácido es de la serie Omega 9 y tiene el poder de reducir la gran mayoría de las enfermedades de tipo cardiovascular. De este modo, regulará los niveles del colesterol en sangre, disminuye el colesterol malo (LDL), sin perjudicar el colesterol conocido como bueno (HDL) y por lo tanto mejorará la circulación sanguínea, al mismo tiempo que disminuirá la presión arterial.
La defensa que tiene el cuerpo contra todo tipo de infección, es el sistema inmunológico. De ahí que cuando se encuentra fuerte, destruirá toda bacteria o virus que quiera invadir el cuerpo. Por eso, otro de los beneficios del aceite de oliva es mantener el sistema inmunológico siempre activo. Se consigue gracias a que el aceite tiene poderosos antioxidantes así como nutrientes básicos para mantener sano el organismo. Solo así, éste estará protegido ante toda enfermedad.
Gracias a las grasas saludables que tiene el aceite de oliva, ayudarán a proteger el cerebro. En este caso, se puede ayudar a evitar problemas de memoria y retrasar todo tipo de deterioro mental que viene unido a enfermedades de tipo Alzhéimer.
Uno de los grandes beneficios del aceite de oliva es que ayuda a proteger los huesos. De este modo, se previenen enfermedades como la osteoporosis, tomando una o dos cucharadas de aceite cada día.
El aceite de oliva puede retrasar el envejecimiento, gracias a la alta concentración de polifenoles que tiene como ingredientes principales. Estos actúan como antioxidantes naturales. Los cuales son muy necesarios para retrasar las arrugas en la piel. El aceite tiene la virtud de mantener la elasticidad de la piel, gracias a los ácidos grasos que hemos mencionado y también a las vitaminas E o K.
El aceite de oliva va a reducir la secreción ácida gástrica, que es una mezcla de secreciones de varias células epiteliales. Básicamente, el jugo gástrico es una solución de Cloruro de Sodio. Por lo tanto el aceite reducirá dicha secreción, protegiendo así de las enfermedades gastrointestinales y evitando la acidez gástrica.
No hay productos milagro, pero es cierto que algunos alimentos nos ayudarán a controlar y hasta reducir el peso. En este caso, el beneficio principal del aceite de oliva va unido a una alimentación saludable. Con las calorías del aceite de oliva, un par de cucharadas al día, repartidas entre las comidas principales, ya sea para cocinar o en crudo, aportará este nuevo beneficio ya que es bastante saciante.
Hay que consumir el aceite de oliva con moderación, ya que puede tener un efecto laxante. Por lo que se trata de un remedio casero, para el estreñimiento leve. Ayudará a regular el tránsito intestinal, ablanda las heces más duras y eliminará la inflamación o irritación intestinal.
Dentro de todos los ingredientes que tiene el aceite de oliva, hay que destacar el oleocantal. Se trata de un compuesto natural aislado que le da el sabor, pero que al mismo tiempo es anti-inflamatorio. Es por este motivo que disminuirá, de manera considerable, los dolores en las articulaciones y también en los músculos.
Según parece, los estudios han dictaminado que gracias a los compuestos del aceite de oliva, éste podría prevenir el cáncer. De nuevo es el oleocantal quien se encargaría de desechar las células cancerígenas, sin que la demás se viera dañadas. Pero no solo eso, sino que dentro de un estilo de vida saludable, el aceite cuenta con tan buenos ingredientes que el riesgo de padecer la enfermedad es menor en personas que lo toman de manera regular.
Los estudios son claros en esta cuestión: Los casos de diabetes de tipo II se pueden ver reducidos a la mitad, gracias al consumo de aceite de oliva. Es motivo de las grasas saludables que forman parte de este alimento lo que llevaría a mantener regulados los niveles de azúcar.
Las funciones del hígado se verán reforzadas si toma una cucharada de aceite de oliva en ayunas. Ayudará a depurar el organismo y además protege contra la llamada enfermedad del hígado graso. Tal como su nombre indica, es el proceso de formación de grasa en este órgano. Existen dos tipos dentro de esta enfermedad. Uno de ellos es el que cuenta con poca inflamación en las células del hígado y el segundo tipo sí hay daños así como cierta inflamación. De ahí que el consumo de aceite puede protegerlo y evitar todo este proceso.
Tanto la piel como el cabello quedarán perfectamente nutridos así como hidratados, gracias a este alimento. En cuanto a la primera, el aceite va a retrasar el envejecimiento. Mientras que en el cabello, le aportará un toque extra de brillo, dejándolo más natural y sedoso. Del mismo modo, también hará que su crecimiento se vea fortalecido.
Todas estas propiedades y beneficios los encontramos especialmente en el Virgen Extra que es puro zumo de olivas sanas.
En la dieta mediterránea se encuentra el uso diario del aceite de oliva como aderezo de ensaladas, vegetales cocidos, salsas y rociado en pan en lugar del uso de mantequilla. El aceite de oliva es un alimento necesario para tener una alimentación completa y saludable.
Además el ácido oleico en los Aceites de Oliva favorece la fritura de los alimentos permitiendo una descomposición más lenta y menor penetración de grasas en el momento de freírlos.
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