a localidad chubutense de Trevelin es reconocida por sus bellos cultivos frutales y una gran diversidad de flores. Con una variedad de especies, la floricultura de la región se fue consolidando como el gran atractivo agroturístico de esta provincia patagónica.
Entre tulipanes y peonías, el oeste de Chubut sorprende con variedades florales de origen asiático muy apreciadas en países como China y Japón. Experiencias como Plantas del Sur reciben a miles de turistas ansiosos por conocer las 27 especies de tulipanes que poseen en su campo de cuatro hectáreas.
El Campo de Peonías es otro de los emprendimientos que encabezan esta movida agroturística. Desarrollado por técnicos del INTA, la visita permite un recorrido por las plantaciones florales junto a un guía local. “Es posible recorrer la plantación de flores durante dos horas, combinando caminatas por el Río Grande y la Represa Futaleufú”, explica Martín Sasaki, administrador del establecimiento.
Los visitantes que llegan a mediados de diciembre tienen la posibilidad de tejer tapices y disfrutar de la Fiesta de Peonías.

Trevelin es rica en floricultura, viñedos y cerezos. Si bien la localidad cuenta con influencias galesas, también se destaca por una fuerte presencia de la cultura mapuche. En los últimos años, el llamado turismo rural comunitario pasó a ocupar un lugar relevante dentro de la actividad turística de la zona. Entre las principales actividades, la comunidad originaria ofrece caminatas, cabalgatas y la posibilidad compartir los guisos ancestrales de trigo, entre otras delicias de la región.
