a crisis por la pandemia de coronavirus ha generado una fuerte ola de compras nerviosas y almacenamiento de productos. Sin embargo, los expertos continúan diciendo que no se observará una escasez significativa de alimentos, aunque los agricultores podrían no tener tanta suerte.
En medio de la parálisis mundial, el gobierno federal norteamericano dijo que suspendería temporalmente el procesamiento de visas H-2A en México, que permite a los trabajadores agrícolas estacionales ingresar al país. Según la Agriculture Workforce Coalition (AWC), esto “causará una interrupción significativa en el suministro de alimentos de los Estados Unidos”.
No obstante, el secretario de Agricultura estadounidense, Sonny Perdue, anunció recientemente que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos (DOL) estaban accionando en conjunto para hallar una solución. “Asegurar una interrupción mínima para nuestra fuerza laboral agrícola durante estos tiempos inciertos es una prioridad para esta administración”, dijo Perdue en un comunicado. “El presidente Donald Trump sabe que estos trabajadores son críticos para mantener nuestro suministro de alimentos. Nuestros agricultores y ganaderos cuentan con su capacidad para trabajar. Continuaremos trabajando para asegurarnos de que nuestra cadena de suministro se vea afectada lo menos posible”, agregó.
Los dos departamentos “han identificado cerca de 20.000 puestos certificados H-2A y H-2B que tienen contratos que vencerán en las próximas semanas. Habrá trabajadores que abandonen estos puestos que podrían estar disponibles para transferirse a una certificación laboral de otro empleador”, explicaron a través de un comunicado del USDA.
Entonces, en teoría, las granjas que necesitan personal pueden tratar de tomar de manera proactiva a los trabajadores H-2A que ya están en los EE.UU. Sin embargo, como señala Modern Farmer, también existen muchos otros obstáculos potenciales. “Muchos titulares de H-2A son trabajadores calificados en áreas específicas, y pueden no estar capacitados para trabajar en cualquier otro aspecto de la agricultura que necesite trabajadores”, explica el sitio. “Eso tampoco explica el hecho de que, incluso antes de la suspensión de H-2A en México, ya había una escasez intensa de mano de obra agrícola”. Según se informa, se otorgaron alrededor de 250.000 visas H-2A en 2018, lo que significa que 20.000 trabajadores representan menos del 10% de la fuerza laboral H-2A.