omenzaron las preinscripciones para acceder al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) que dispuso el Gobierno nacional en el marco de la emergencia sanitaria. Por eso la Secretaría de Desarrollo Territorial y Ambiente, a través de la dirección de Fauna de la subsecretaría de Ambiente y Biodiversidad, se encuentra brindando asistencia tecnológica a pescadores comerciales para que puedan cargar sus datos en la página de Anses.
En el marco de los protocolos establecidos por los gobiernos nacional y provincial para la prevención y contención del Covid-19, por Resolución 346, se suspendieron momentáneamente y hasta el 31 de marzo las actividades de caza y pesca comercial y deportiva, por lo que el asesoramiento resulta de vital importancia.
Los pescadores que cuentan con sus licencias habilitantes y están asociados a las diferentes organizaciones chaqueñas son 863, lo cual constituye un núcleo familiar de aproximadamente 3.500 personas que desarrollan esta actividad. Son malloneros y espineleros de Barranqueras, Las Palmas, La Leonesa, Puerto Bermejo, Isla del Cerrito, Puerto Vilelas, Isla del Soto y Puerto Antequeras.
Según estadísticas de la dirección de Fauna y Áreas Protegidas, este sector de la economía popular, a través de sus organizaciones formales, moviliza actualmente 54 millones de pesos anuales. Teniendo presente que es un sector importante de la cadena alimentaria local, el Estado chaqueño acompaña y apoya.
Desde el 2011 se implementó en Chaco un sistema de veda consensuado con varias provincias. La llamada “veda extendida” consiste en prohibir la pesca comercial durante los fines de semana, y la pesca deportiva los martes y miércoles en los ríos Paraná y Paraguay. Además, en zonas limítrofes con la República del Paraguay, la veda es similar a años anteriores, vedando desde los primeros días de noviembre, hasta mediados de diciembre.