Según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil, China –uno de los mayores importadores de carne– autorizó a 25 nuevas plantas industriales del gigante sudamericano a enviar sus productos al gigantesco mercado asiático.
Estas nuevas plantas se suman a 64 que ya estaban habilitadas para exportar sus productos a China, lo que da un total de 89 establecimientos industriales que permiten proyectar un fuerte salto de los embarques de Brasil, el mayor exportador de carnes.
Toda esta información sobre la habilitación de los nuevos establecimientos fue confirmada en un comunicado del GACC, el órgano de fiscalización sanitaria de China, tras las negociaciones con la ministra de agricultura brasileña, Tereza Cristina da Costa Dias, durante su viaje a principios de año a los países asiáticos. Pese a que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, llegó a criticar los negocios entre ambos países, al asumir su mandato reconoció a China como su principal socio comercial.
Otro punto que se detalló en el comunicado fue que de los nuevos entes industriales, 17 son productores de carne bovina, seis de pollo, uno de porcino y el otro, de burro.
Por otra parte, estas habilitaciones se producen en un momento en el que algunos importadores europeos amenazan con imponer restricciones a la carne del gigante sudamericano si el Gobierno Nacional no cumple con los compromisos ambientales asumidos.
Según la Asociación Brasileña de las Industrias Exportadoras de Carnes (ABIEC), el año pasado Brasil exportó 1,64 millones de toneladas de carne bovina, un 11% más en relación al 2017, otorgándole el récord mundial en volumen.
Los embarques que esto generó, le dieron a Brasil ingresos de 6.570 millones de dólares, un 7.9% más que los 6.090 millones de dólares que ingresaron en el 2017. Los principales compradores de esta carne fueron: Hong Kong, Egipto y China. Este último, el principal cliente que pagó 1.490 millones de dólares a Brasil.