unque toda su familia es de tradición tabacalera, desde sus abuelos hasta su padre y su hijo, hoy Guillermo Berardi también cultiva caña de azúcar, cebolla, papa, zanahoria, zapallito y maíz en campos jujeños.
En la localidad de Monterrico, Berardi está preparando los almácigos y el sustrato para los plantines de tabaco. Al mismo tiempo, en otro campo, se trabajan los suelos y se realizan las curvas de nivel para el riego por gravedad antes de la siembra de cebolla, que estará lista para cosechar y consumir dentro de seis meses.
Se culminó la siembra de zanahoria, que se cosechará dentro de cuatro meses, mientras que los zapallitos tronco estarán listos en 45 días. El maíz para choclo, en tanto, se recolectará en los próximos días.
“La producción hortícola se vendía en ferias y ahora, con el coronavirus y la cuarentena, no sé qué va a pasar. Nos está afectando mucho porque no hay consumo ni exportación. Corremos el riesgo de perder mucho capital. Si la producción no vale, te la dejan en el potrero y los ciclos de la finca yo no los puedo parar”, explicó Berardi.
Asimismo, manifestó: “Producimos en ciego, en el aire; no sabemos qué precio vamos a recibir. Hoy le errás a una cosecha y no sé si salís. Hay muchos productores de tabaco y verduras que no van a poder seguir”.
“Nosotros no podemos parar aunque tengamos miedo porque si no planto hoy, en seis meses no hay cebolla y en cuatro meses no hay zanahoria. Yo también tengo miedo de cruzarme con gente, también quiero estar en mi casa, pero en el campo no se puede parar”, concluyó Berardi.