omaines Barons de Rothschild (Lafite), reconocida compañía de vinos francesa, lanza su primer vino producido íntegramente en China. Se trata de un producto de clase mundial que costará US$300.
La firma francesa apuesta a la elaboración de un vino de alta calidad que se convierta en un orgullo chino. “La añada 2017 es una mezcla de uvas Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Marselan”, detalla Saskia Rothschild, heredera de la legendaria compañía.
La primera añada de uvas se cosechó en Domaine de Long Dai, la finca que la Lafite posee en la provincia de Shangdong. El establecimiento cuenta con treinta hectáreas de viñedos en la región costera de China.
En esta edición, se comercializarán 2.500 cajas para el mercado asiático. Las botellas del Long Dai 2017 costarán unos 2.388 renminbi (US$335).

Para la prestigiosa firma, el producto representa la culminación de un proyecto que se inició hace diez años, cuando un gran número de vinos chinos de alto rango iniciaron su auge, entre ellos el Legacy Peak y el Ao Yun, elaborado con uvas cultivadas en el Tíbet.
Desde Rothschild esperan que la instalación de la bodega traiga aparejado el impulso de la industria turística y el empleo local en la ciudad de Penglai. De hecho, recientemente ha surgido un emprendimiento llamado Napa Village y se inició la construcción de un palacete de inspiración francesa.