orena Benítez, jugadora de la Selección Nacional de Fútbol Femenino y de Boca Juniors, cumple un rol social durante la cuarentena dictada a causa del COVID-19. La mediocampista se desempeña fuera de la cancha como repartidora de alimentos en comedores de la provincia de Buenos Aires.
Además de los entrenamientos deportivos, Benítez es propietaria de un local de frutas y verduras en el Mercado Central. Durante estas semanas de cuarentena, dirige en persona los repartos de alimentos que entrega el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación a distintos comedores e instituciones del conurbano bonaerense. “Llevamos nueve horas sin comer. Corremos riesgo, no tenemos dudas, pero detrás hay muchas familias que comen. Acabamos de dejar mercadería del ministerio en un comedor donde se veía mucha gente feliz recibiendo su bolsa”, expresó en su cuenta de Twitter.

Benítez destaca los cuidados que comenzaron a tener desde el Mercado Central, donde suele concentrarse mucha gente, con el consecuente riesgo que eso implica. “El mercado es complicado, pero se tomaron muchas medidas para evitar contagios. El acceso al público está controlado y se nos exige que los empleados estén con barbijos y guantes. Por nuestra parte, tratamos de tener el mínimo contacto con los clientes, no compartimos el mate y contamos con una documentación especial para el ingreso al predio”, destacó la jugadora.
Benítez da trabajo a siete empleados a cargo de sus respectivas familias. “Nosotros no podemos parar y dejar de trabajar. Tenemos la responsabilidad de que cada familia tenga comida. Cuando llevamos la mercadería a los comedores nos sentimos felices”, concluye.
