o permita, sin embargo, que ese dato le lleve a sacar conclusiones erróneas.
Durante el actual gobierno ha habido una reducción significativa de la inmigración en Estados Unidos, aunque esta no ha sido conseguida gracias a la barrera fronteriza sino a lo que expertos y medios estadounidenses han bautizado como "el muro invisible de Trump".
Una nueva visa y una prueba de civismo: cuáles son los principales cambios que propone Trump para el sistema migratorio de EE.UU.
Cómo el gobierno de Trump está limitando también la inmigración legal a Estados Unidos
¿A qué se refieren? Al incesante y cuidadoso cambio en las normas migratorias impulsado por el ejecutivo que ha hecho más cuesta arriba el camino que deben recorrer los extranjeros que desean establecerse siguiendo los cauces legales en Estados Unidos.
Así, esta nueva línea de defensa fronteriza afecta más a quienes aspiran a inmigrar legalmente que a los llamados "sin papeles".
De acuerdo con cifras del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS, por sus siglas en inglés), entre 2016 -último año de gobierno de Barack Obama- y 2018 se produjo un descenso tanto en el otorgamiento de permisos de residencia permanente como en la acogida de refugiados.
Entre ambas fechas, la entrega de las conocidas greencards (permisos de residencia) pasó de 1.183.505 a 1.096.611; mientras que la admisión de refugiados se redujo casi 75% al pasar de 84.988 a 22.405.
En el caso de las solicitudes de asilo, sí hubo un incremento notable pues pasaron de 20.362 a 38.687. Sin embargo, este aumento no alcanza ni remotamente para compensar las caídas en las otras dos categorías. Entre las tres acumulan un descenso de 131.152, equivalente a una caída de 10% entre 2016 y 2018.
El otorgamiento de visas de inmigrantes también registra una disminución significativa al pasar de 617.752 en 2016 a 462.422, una diferencia de 155.330 (25% menos).
Un estudio de la Fundación Nacional para la Política Estadounidense (NFAP, por sus siglas en inglés) calcula que las políticas adoptadas por la Casa Blanca pueden llevar en el largo plazo a una reducción de un 30% en el ingreso de inmigrantes legales en comparación con los niveles de 2016, lo que repercutiría negativamente en el tamaño de la fuerza laboral disponible y, en consecuencia, en el crecimiento económico.
Bbc