esde principios de marzo, los precios de la hacienda en el Mercado de Liniers aumentaron entre un diez y un doce por ciento. Ese incremento se trasladó –en parte– al precio de la carne vacuna al público.
De acuerdo al presidente de la Cámara de Matarifes y Abastecedores (Camya), Leonardo Rafael, el precio máximo del novillito pasó de $101 el kilo a comienzos de marzo a tocar un pico de $117 la semana pasada. Actualmente, su valor oscila entre los $105 y $110 por kilo.
En tanto, el precio de la media res descargada en las carnicerías pasó de un promedio de entre $205 y $215 a principios de marzo, a oscilar entre los $220 y $240 en los últimos días.
Ese aumento del valor del peso vivo se vio reflejado en las carnicerías y supermercados. Por ejemplo, el precio de la carne picada especial se incrementó alrededor de cuarenta pesos, costando en promedio $340 el kilo; el lomo se consigue aproximadamente a $620; mientras que la milanesa aumentó cerca de cincuenta pesos en carnicerías, consiguiéndose a un promedio de $620 el kilo.
Este incremento se explica por tres razones: en primer lugar, por el impacto del paro en la comercialización en la segunda semana del mes pasado; en segundo lugar, por las fuertes precipitaciones; y, por último, por la sobredemanda a partir del decreto de la cuarentena obligatoria.
Sin embargo, el presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de las Carnes (Ciccra), Miguel Schiariti, dijo que el precio de la carne disminuirá en los próximos días. Según él, esto responderá, por un lado, a la sobreoferta de asado y cortes para la parrilla. Sobre este punto, manifestó que, en tiempos de cuarentena, los consumidores prefieren cortes que se puedan cocinar a la olla o al horno, ya que muchos viven en departamentos y no tienen la posibilidad de usar la parrilla.
El otro factor que hará bajar los precios, según Schiariti, es que al disminuir las exportaciones, sobre todo a la Unión Europea, gran parte de esa oferta se pondrá a la venta en los supermercados.