l punto de no retorno está a la vista”, fueron las palabras del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, durante una conferencia previa a la cumbre climática mundial (COP25).
El objetivo de la cumbre es reunir a delegaciones de casi 200 países, medio centenar de jefes de Estado, Gobierno y organismos multilaterales, con el objetivo de “impulsar una lucha global más ambiciosa contra la crisis climática”.
“Ya no es un problema a largo plazo. Los cambios climáticos están ocurriendo mucho más rápido de lo que avanza la humanidad para frenarlos, y pronto será demasiado tarde para escapar”, advirtió Guterres. “Tenemos que dejar de agredir a la naturaleza, y la ciencia nos dice que es posible”, añadió.
“Mi mensaje no es de desesperación, sino de esperanza para hacer frente a nuestra guerra contra la naturaleza, que tiene que parar”, y recordó que los científicos plantearon la necesidad de no superar un calentamiento global por encima de los 1,5 grados en este siglo para “evitar consecuencias catastróficas”.
Según Guterres, los gobiernos tienen que demostrar compromisos fuertes con la neutralidad de carbono para 2050, la reducción dramática de emisiones contaminantes hasta 2030 y la garantía de limitar a 1,5 la temperatura global en este sig