Por Agroempresario.com
En tiempos de inflación y aumento de precios, encontrar el mejor lugar para comprar frutas y verduras puede marcar una gran diferencia en el presupuesto familiar. Con el objetivo de maximizar el ahorro, muchos consumidores se enfrentan a la decisión de dónde hacer sus compras: en fruterías locales, supermercados o en el Mercado Central de Buenos Aires.
El Mercado Central, ubicado en Tapiales, Buenos Aires, se destaca por ofrecer precios significativamente más bajos en comparación con otros puntos de venta. Sin embargo, su ubicación y la logística requerida para acceder a sus productos pueden ser una barrera para muchos.
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En el Mercado Central, el kilo de naranja se consigue a $500, representando un ahorro del 30% al 40% respecto a los comercios de barrio, donde el precio puede superar los $700. Las mandarinas tienen el mismo precio, y los limones se venden a $350 por kilo, frente a los $500 a $600 que se pagan en el AMBA.
Para aquellos que no pueden trasladarse al Mercado Central, las fruterías y supermercados ofrecen una alternativa más accesible, aunque a menudo con precios más altos. Las bananas ecuatorianas, por ejemplo, se encuentran a $1.000 el kilo en el Mercado Central, mientras que en los comercios locales el precio puede ser hasta $200 más alto.

La manzana es otro caso de gran diferencia: en el Mercado Central, los precios empiezan en $1.000, mientras que en las fruterías tradicionales no bajan de $1.500. Esta variabilidad también se observa en otros productos, como la acelga, que se vende a $1.200 el kilo en el Mercado Central, frente a precios de hasta $2.000 en comercios cercanos.
Uno de los productos con mayor disparidad de precios es el tomate. El precio del kilo de tomate redondo pequeño desde Salta puede variar entre $1.100 y $3.200, dependiendo de la calidad y el origen. En los supermercados, el tomate redondo llega a $6.000 en Disco y $4.600 en Coto, mientras que el tomate perita se vende a precios similares o más altos, demostrando una notable diferencia con los precios del Mercado Central.

En los supermercados, los precios también varían considerablemente. Por ejemplo, en Coto, las mandarinas están a $800 por kilo, mientras que en Disco el precio puede comenzar en $1.000. Las naranjas tienen precios que oscilan entre $700 y $900 en Coto, y $800 en Carrefour. Los limones, por su parte, se venden a un promedio de $550.

El reciente aumento de precios en frutas y verduras ha sido impulsado por el frío extremo que afectó la producción. Esta variación estacional a menudo no refleja la economía general, lo que se refleja en el concepto de "inflación núcleo", que excluye estos factores temporales para ofrecer una visión más precisa de la evolución de los precios.
Para quienes buscan maximizar su ahorro, comparar precios y considerar un viaje al Mercado Central puede ser una estrategia eficaz. Sin embargo, para aquellos que buscan conveniencia, los supermercados y fruterías locales siguen siendo una opción válida, aunque con precios generalmente más altos.