El pato es un deporte que surgió en el Siglo XVII y todavía sigue vigente. Perdió popularidad con el correr del tiempo, pero sus protagonistas buscan que vuelva a su época de esplendor.
El pato nació como deporte en 1610, según la recopilación histórica que realizó la Federación Argentina de Pato (FAP). Su origen fue con las primeras corridas en la zona de la Manzana de las Luces, una manzana histórica de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sin embargo, el deporte tuvo un momento oscuro cuando fue prohibido.
La violencia con la que se practicaba y la utilización de un pato de verdad hizo que se interrumpiera su vigencia. “Recién en el año 1941 se inició la actividad con reglamento, cancha, medidas de seguridad, entre otros puntos. Es lo que estamos disfrutando ahora”, comentó a Agrofy News Miguel Di Pasquale, presidente de la FAP.
En 2017 fue declarado como deporte nacional y en la actualidad hay 700 jugadores activos. Existen más de 40 campos de pato en todo el país.
La actividad es durante todo el año y hay 10 torneos nacionales. “El objetivo del deporte es que se juegue cada vez más al pato, que tripliquemos, cuadrupliquemos la cantidad de jugadores. A futuro puede llegar a exportarse. Tenemos pensado exportarlo a países limítrofes como Uruguay, Brasil y Chile”, contó el presidente.
Cómo se juega al pato
Di Pasquale explicó que se juega entre equipos de cuatro jugadores cada uno, con un suplente cada equipo. Además, se juega en canchas de 220 metros y de 90 metros de ancho.
Hay torneos que se juegan de 4 tiempos, de 8 minutos cada tiempo, mientras que hay otros torneos que se juegan de 6 tiempos, de 8 minutos cada tiempo. El sentido es embocar la pelota al aro, y el que más goles hace es el que gana.
“Cuando arrancó en 1610, se jugaba con pato, un animal en un saco de cuero. Por eso se le puso pato. Pero el pato duraba dos tirones y ya desaparecía”, contó el presidente de la federación.
Luego se reemplazó por una pelota de vóley con 6 asas de cuero. “El pato no puede pesar más de un 1,250 kg”, comentó.

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