Por Agroempresario.com
Julio consolidó una tendencia positiva en el sistema bancario argentino, con un aumento del 13,7% en los créditos al sector privado en términos reales y una mejora en el stock de depósitos. Este crecimiento está ligado a la disminución de la demanda de liquidez por parte del gobierno, lo que obliga a los bancos a prestar más al sector privado.
Los préstamos a empresas lideraron el crecimiento con un aumento del 17%, destacando el incremento del 22,6% en el descuento de documentos. Los préstamos al consumo también subieron, reflejando un 10,4% de incremento, impulsado por la baja liquidación de agroexportadores que prefieren endeudarse en pesos.
La recuperación del crédito personal también fue notable, con aumentos del 15,4% en préstamos personales, 7,9% en tarjetas de crédito, 15,2% en préstamos prendarios y 4,6% en hipotecarios. Sin embargo, a nivel interanual, el stock total de préstamos al sector privado sigue un 18,5% por debajo del año anterior.
La desaceleración de la inflación y la menor demanda de financiamiento estatal son clave para esta recuperación. En julio, los plazos fijos privados crecieron un 1,8% en términos reales y los depósitos a la vista un 6,8%. La recuperación es catalogada como "tibia" por la consultora LCG, que destaca la importancia de la desinflación en la mayor confianza de los depositantes.
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El aumento de los depósitos en dólares también refleja una tendencia positiva, con un crecimiento del 4,3% en julio, sumando USD 770 millones, el mayor incremento del año. Los créditos en dólares también subieron un 3,6% en el mes, mostrando un panorama más esperanzador aunque aún insuficiente para el Banco Central.
La estabilidad de los depósitos y el crecimiento del crédito son señales positivas para la economía, aunque su sostenibilidad dependerá de la evolución de la actividad económica y de la inflación.