Por Agroempresario.com
En una movida para fortalecer la competitividad del sector agroindustrial, el Gobierno ha anunciado la eliminación de los derechos de exportación para varios productos. El decreto 697/2024, publicado en el Boletín Oficial, elimina las retenciones para la categoría vaca (excepto animales vivos con codificación A, B, C, D y E), productos de la cadena porcina y toda la industria láctea. Además, se ha reducido en un 25% los cargos que recaían sobre las carnes bovinas, aviares y otras proteínas animales.
La medida tiene como objetivo principal impulsar la proyección internacional de productos argentinos que tienen una alta demanda global. El Gobierno ha indicado que esta eliminación y reducción de retenciones busca dotar al sector de una mayor competitividad y previsibilidad, lo que se espera que incremente la productividad e inversión en el sector agroindustrial.
El decreto incluye la eliminación definitiva de los derechos de exportación para los productos de la cadena láctea, cuyos tributos oscilaban entre 4,5% y 9%. Hasta ahora, estos impuestos estaban temporalmente suspendidos hasta junio de 2025. Con esta nueva medida, se espera que la industria láctea pueda planificar a largo plazo y aumentar tanto la producción como las inversiones.
En paralelo, la reducción del 25% en las retenciones para todas las proteínas animales busca fortalecer el valor agregado en origen y fomentar el desarrollo federal. Según el Gobierno, estas proteínas constituyen un elemento clave en la cadena de valor, afectando a todas las provincias del país.
El considerando del decreto destaca que uno de los principales objetivos de esta medida es "asegurar el máximo posible de valor agregado en el país para obtener un adecuado ingreso para el trabajo nacional" y "promover, proteger o conservar las actividades nacionales productivas de bienes o servicios". Además, se busca mejorar el nivel de ingresos de los productores y elaboradores, fortalecer la permanencia de la población rural y mejorar la calidad de los productos.
Esta decisión se enmarca en un proceso más amplio de desregulación, reducción de aranceles a insumos agrícolas, apertura de mercados internacionales y simplificación de trámites de control comercial. El Gobierno apuesta por aliviar la carga del Estado sobre la producción agropecuaria, un sector que genera 1.2 millones de empleos y representa el 63% de las exportaciones argentinas.
El año pasado, las retenciones de estas categorías generaron más de USD 70 millones en ingresos. Según el decreto, a pesar de los precios más bajos en meses anteriores, se evidenció un crecimiento constante en los volúmenes de exportación de productos lácteos. La mejora en el tipo de cambio desde diciembre de 2023 también ha tenido un impacto positivo en los precios pagados a los productores y en la rentabilidad del sector.
Con estas medidas, el Gobierno busca fortalecer la competitividad del sector agroindustrial, aumentar la proyección internacional de los productos argentinos y fomentar la productividad e inversión en el sector. La eliminación y reducción de retenciones es un paso clave en este proceso, que se espera tenga un impacto positivo a largo plazo en la economía agroindustrial del país.