Por Agroempresario.com
En un movimiento decisivo que reafirma su compromiso con el sector agroindustrial, el presidente Javier Milei ha concretado la eliminación de los derechos de exportación para productos clave como los lácteos, la carne porcina y varias categorías de vacas. El anuncio, que se hizo oficial a través del decreto 697 firmado también por el jefe de Gabinete Guillermo Francos y el ministro de Economía Luis Caputo, marca un punto de inflexión en la política fiscal del país.
Este decreto, publicado en La Nación, establece la eliminación de las retenciones para los productos de la categoría vaca (A, B, C, D y E), y una reducción del 25% en los derechos de exportación para las cadenas bovina y aviar. Además, se ha implementado una quita definitiva de las retenciones para la cadena láctea, que oscilaron entre 4,5% y 9% anteriormente.
La medida se enmarca dentro de las promesas realizadas por Milei durante la inauguración de la Exposición Rural de Palermo, y sigue a la reciente eliminación de la obligatoriedad de inscripción en el Registro Único de la Cadena Agroalimentaria (RUCA) para quienes comercializan granos para consumo propio.

Estas reformas, que también incluyen la simplificación de trámites para productores y exportadores, buscan no solo aliviar la carga fiscal, sino también mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas. La Sociedad Rural Argentina estima que el alivio fiscal para el sector ganadero será de US$159 millones, lo que podría revitalizar significativamente la economía del sector.
En particular, la eliminación de las retenciones para los lácteos busca ofrecer una mayor previsibilidad a un sector que ha visto una caída en sus exportaciones, con ventas de 650,5 millones de dólares entre enero y junio de este año. La medida también se espera que impulse la competitividad internacional de productos porcina y bovina, claves para la economía nacional.
El decreto, que se hace eco de las promesas electorales de Milei, representa un cambio significativo en la política económica del país y ofrece un nuevo horizonte para el sector agroindustrial argentino.