Por Agroempresario.com
El reciente dato de inflación en la ciudad de Buenos Aires es un indicio claro de los desafíos que enfrenta el plan de estabilización del ministro de Economía, Luis Caputo. A pesar de las estrictas políticas fiscales y monetarias implementadas por el gobierno, la inflación parece resistir los intentos de control. Este escenario, sumado a la existencia de una inflación "reprimida" por ajustes postergados en tarifas y combustibles, pone en duda la viabilidad del objetivo de "inflación cero" para el año en curso.
Según un informe de la consultora Eco Go, dirigido por Marina Dal Poggetto y Sebastián Menescaldi, existen al menos ocho puntos porcentuales de inflación que están "retenidos" debido a la falta de aplicación de actualizaciones en tarifas de servicios esenciales como electricidad, gas y transporte. De estos, 2,2 puntos corresponden a las tarifas eléctricas, que aún no han reflejado los costos de generación, lo que podría generar un fuerte impacto en el índice de precios al consumidor (IPC) cuando se apliquen.
El sector gasífero presenta un panorama similar. Con un aumento pendiente del 34% en la distribución de gas y un 32% en el transporte, se espera un incremento adicional en el IPC que podría alcanzar el 3,5% solo en este rubro.

Otro componente clave de la inflación reprimida es el atraso en la actualización del impuesto a los combustibles. El gobierno ha postergado un aumento del 13,9% en este impuesto, lo que significa que hay 0,4% de inflación pendiente solo por este concepto. Además, los recientes ajustes en tarifas de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con un incremento del 37% en los pasajes, suman presión sobre el objetivo inflacionario del gobierno.
Con los recientes anuncios de aumentos en tarifas de transporte y servicios públicos, el mes de agosto será crucial para determinar si el gobierno puede mantener la inflación bajo control. Solo estos ajustes agregan un punto adicional al IPC de agosto, complicando aún más la meta de Caputo. A medida que avanza el mes, la atención se centrará en cómo el gobierno maneja estas presiones inflacionarias y si puede cumplir con la promesa de un IPC entre 0% y 1% antes de fin de año.
Las próximas semanas serán decisivas. Las decisiones que tome el gobierno en relación con las tarifas y los combustibles determinarán si se puede mantener el plan de estabilización o si la inflación reprimida terminará por desbordar el sistema.