Por Agroempresario.com
En una charla que capturó la atención del sector agroindustrial, Gustavo Grobocopatel, fundador de Los Grobo, ofreció una visión futurista de la agricultura durante el Congreso de Aapresid. Publicada por La Nación, su intervención destacó el potencial transformador de las nuevas tecnologías en el campo.
Grobocopatel anticipó que la próxima revolución agrícola estará marcada por avances tecnológicos como el uso de robots para la siembra de semillas y la captura física del nitrógeno atmosférico. Estos desarrollos podrían no solo mejorar la productividad, sino también cambiar radicalmente la forma en que se realiza la agricultura.
“Imaginemos un campo lleno de robots que siembran a 60 km por hora sin necesidad de maquinaria pesada,” planteó Grobocopatel. Esta visión incluye la posibilidad de que estos robots inoculen las semillas con microorganismos que faciliten su crecimiento, reduciendo así la dependencia de equipos grandes y costosos.
El empresario también se refirió a la captura del nitrógeno del aire, una tecnología en desarrollo en el MIT, que podría hacer que este elemento vital para el crecimiento de las plantas sea más accesible y económico. Este avance, según Grobocopatel, podría significar un gran salto en la productividad agrícola, similar a la revolución verde de la década de 1960.
Sin embargo, Grobocopatel no dejó de mencionar la importancia de un entorno regulatorio adecuado para que estas innovaciones prosperen. Hizo hincapié en la necesidad de una ley de semillas que facilite el desarrollo y la implementación de nuevas tecnologías en el sector agroindustrial. “Sin una ley de semillas adecuada, el avance tecnológico se ve limitado por la falta de estructura y regulación,” advirtió.
En su discurso, Grobocopatel también abordó la relevancia de las organizaciones para difundir y apoyar estos avances, subrayando que la tecnología por sí sola no avanza sin el respaldo institucional necesario. Destacó que la integración de tecnologías emergentes, como la carne artificial y la fotosíntesis en el mar, podría ser parte de una nueva era agrícola que trascienda los límites geográficos tradicionales.
Grobocopatel concluyó su intervención con una visión sobre el futuro de la tecnología en la agricultura, mencionando su experiencia en el Instituto Weizmann de Ciencias de Israel, donde discutió los avances en computación cuántica y su potencial impacto en el sector.
El mensaje de Grobocopatel ofrece un panorama optimista para el futuro de la agricultura, resaltando la importancia de la innovación tecnológica y la necesidad de un marco regulatorio que apoye su desarrollo y adopción.