Por Agroempresario.com
Axel Kicillof enfrenta uno de los momentos más críticos de su gestión al frente de la provincia de Buenos Aires. Los recortes presupuestarios implementados por Javier Milei y la reciente pérdida de una inversión millonaria en una planta de gas natural licuado (GNL) han puesto en jaque sus planes de desarrollo y estabilidad económica. Ante este escenario, el gobernador ha decidido buscar apoyo fuera de las fronteras argentinas y ha organizado un viaje urgente a Brasilia, donde se reunirá con importantes figuras del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
Hoy, Kicillof se encontrará con Geraldo Alckmin, vicepresidente de Brasil y ministro de Industria y Comercio, en un encuentro que desde La Plata describen como clave para atraer nuevas inversiones que compensen el duro golpe sufrido por la pérdida de la planta de GNL que iba a ser construida en Bahía Blanca. Este proyecto, parte del acuerdo YPF-Petronas, finalmente fue adjudicado a Punta Colorada, en Río Negro, lo que ha generado una fuerte tensión entre la provincia de Buenos Aires y el gobierno nacional.
El viaje a Brasil también incluirá reuniones con Fernando Haddad, ministro de Economía, y Mauro Vieira, canciller brasileño. Kicillof busca asegurar el apoyo de Brasil en proyectos productivos e inversiones que puedan revitalizar la economía bonaerense, especialmente en un momento en que la obra pública se ha vuelto fundamental para su gestión. La provincia ha lanzado recientemente 43 licitaciones por un total de 125.000 millones de pesos, pero la falta de fondos nacionales amenaza con frenar estos proyectos.

Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense, acompañará a Kicillof en esta misión junto con Pablo López, ministro de Economía, y Jésica Rey, ministra de Comunicación. Según Bianco, la agenda en Brasilia está orientada a "avanzar en acciones de cooperación económica" que permitan a Buenos Aires seguir adelante con su plan de infraestructura, evitando al mismo tiempo recortes en áreas sociales que han visto incrementos en sus partidas a lo largo del último año.
La relación con la Casa Rosada, sin embargo, atraviesa un momento delicado. La reciente visita de Bianco a la sede del gobierno nacional, donde se reunió con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, no logró avances significativos. Aunque la conversación permitió reabrir un canal de diálogo, el gobierno nacional no accedió a las demandas de Buenos Aires, que incluyen el traspaso de jurisdicción y presupuesto de obras clave, como la Autopista Juan Domingo Perón.
Desde La Plata, el discurso es claro: "Del gobierno nacional ya no esperamos nada". La administración de Kicillof está decidida a seguir adelante con su agenda, incluso si eso significa buscar apoyo fuera del país. La expectativa está puesta en Brasil, un aliado histórico y principal socio comercial de Argentina, donde Kicillof espera encontrar las herramientas necesarias para sortear la crisis y mantener en pie su gestión.