Por Agroempresario.com
La reciente decisión del Gobierno de reducir el Impuesto PAIS, uno de los principales componentes del cepo cambiario, promete alivio para ciertos sectores de la economía, especialmente para los importadores. Esta medida, que forma parte del paquete fiscal aprobado en el Congreso y que incluye la reinstauración del Impuesto a las Ganancias de la cuarta categoría, comenzará a implementarse en septiembre, cumpliendo así con un compromiso asumido por la administración de Javier Milei.
El ministro de Economía, Luis Caputo, fue claro al respecto: la reducción del Impuesto PAIS es fundamental para avanzar en el desmantelamiento gradual de las restricciones cambiarias que pesan sobre la economía argentina. Este impuesto, introducido en 2019 y elevado al 17,5% en diciembre pasado, ha sido una herramienta clave para sostener las cuentas públicas en un contexto de caída de la actividad económica. Sin embargo, el objetivo de la actual administración es reducir la dependencia de este gravamen, y la reducción prevista al 7,5% es el primer paso en esa dirección.
El impacto inmediato de esta reducción será una disminución en el costo de las importaciones, lo que podría traducirse en un incremento mensual de alrededor de USD 1.000 millones en las mismas. Además, al reducirse los costos de los insumos importados, se espera un impacto positivo en los precios, con una reducción estimada del 0,7% en la inflación de septiembre, según el economista Fernando Marull.
No obstante, esta reducción no afectará directamente a los consumidores que utilizan sus tarjetas de crédito o débito para realizar compras en el exterior o en moneda extranjera. El llamado "dólar turista" o "dólar tarjeta" continuará gravado con el mismo impuesto, manteniendo la carga tributaria del 60% que incluye un 30% de Impuesto PAIS y otro 30% de percepción a cuenta de Ganancias o Bienes Personales.
Este dólar turista se ubica actualmente en $1.533, un 13% más caro que el dólar libre y un 19% por encima del dólar MEP, lo que deja a los consumidores con pocas opciones ventajosas para pagar sus consumos en el exterior. La opción más económica sigue siendo cubrir estos gastos con dólares de una caja de ahorro o adquirir dólares MEP para tal fin.
En resumen, aunque la reducción del Impuesto PAIS aliviará a los importadores y podría impactar en los precios finales de algunos productos, los consumidores que realizan compras en el exterior seguirán pagando las mismas cargas impositivas por sus consumos en dólares. El Gobierno, por ahora, no tiene intenciones de incentivar la demanda de dólares para consumos en el exterior, manteniendo intacto el esquema de carga tributaria que rige para estas transacciones.