Por Agroempresario.com
La Cámara Argentina de Feedlots (CAF) ha emitido una advertencia alarmante sobre la situación económica actual del sector, revelando que durante el mes de julio las pérdidas brutas por animal engordado superaron los $100.000. Este dato surge a partir de un proceso en el que los animales ingresan con un peso promedio de 180 kilos y se terminan en aproximadamente 131 días, alcanzando un peso final de 320 kilos.

El informe de la CAF destaca que, para equilibrar la economía del engorde, se requiere un aumento del 15% en el precio del novillo, siempre y cuando los costos de ternero y maíz permanezcan estables. Este ajuste es crucial para cubrir los gastos impositivos y financieros y evitar que la crisis se profundice aún más.

A pesar de las dificultades económicas, la participación de los feedlots en la cadena productiva sigue siendo significativa. Según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), en los primeros siete meses del año, los feedlots representaron el 36% del total de animales faenados. Este incremento en el volumen de faena también se ha visto acompañado por una ligera mejora en los pesos de faena, con un promedio de 230 kilos en julio, casi 5 kilos más que el año anterior.

El aumento en los pesos de faena sugiere una recuperación en la calidad de la producción, con una tendencia hacia dietas de terminación más rápidas. En julio, el tiempo promedio de engorde fue de alrededor de 100 días, lo que indica una mayor eficiencia en la producción.
Según el informe de Rosgan, esta eficiencia se relaciona con la favorable relación entre el precio del maíz y el novillito. En julio, una tonelada de maíz se adquirió con 77 kilos de novillito, un 25% menos que el año anterior y un 25% inferior al promedio de los últimos cinco años. No obstante, esta ventaja no ha sido suficiente para contrarrestar el aumento en los costos de reposición.

Actualmente, se requieren 1,20 kilos de novillito para reponer un kilo de ternero, lo que representa un aumento del 25% en comparación con el año anterior. Este aumento en la relación de reposición contribuye a las dificultades financieras enfrentadas por los feedlots, subrayando la necesidad urgente de ajustes en los precios para estabilizar la situación del sector.
Para enfrentar esta crisis, la CAF hace un llamado a la necesidad de un incremento en el precio del novillo, destacando que esta medida es esencial para evitar una mayor profundización de las pérdidas y asegurar la viabilidad económica del sector.