Por Agroempresario.com
La reglamentación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que se espera sea publicada entre el viernes de esta semana y principios de la próxima, está generando gran expectativa entre las cámaras empresarias. La "letra chica" de la reglamentación será determinante para definir los beneficios del régimen, incluyendo la posibilidad de incluir nuevos sectores y ajustar los montos estipulados.
Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) se están concentrando en un aspecto crucial del RIGI: el artículo 174, que trata sobre el desarrollo de proveedores locales. Este artículo fue incorporado al final del debate parlamentario y establece que por cada inversión superior a u$s 200 millones, se debe proponer un mínimo del 20% del monto total en proveedores nacionales. Sin embargo, la UIA expresa preocupaciones sobre cómo se computará este porcentaje, especialmente si se incluyen inversiones en obras civiles y otros gastos que podrían absorber el 20% sin dejar espacio para la compra de bienes locales.

"El RIGI debe potenciar a la red de proveedores nacionales y reglamentarse a tal efecto, tal como plantea el espíritu de la ley", afirmaron en un comunicado tras la reunión semanal de la mesa chica de la UIA. Además, los industriales buscan claridad sobre qué empresas serán consideradas como proveedores locales, pidiendo que se excluyan aquellas que, aunque registradas en Argentina, no realicen producción nacional.
A pesar de las preocupaciones, hay indicios de que la economía está comenzando a mostrar señales de recuperación desde julio, aunque el sector industrial sigue enfrentando desafíos. La UIA, encabezada por Daniel Funes de Rioja, ha observado caídas en la actividad fabril, pero también algunos signos de mejora en el tercer trimestre.
En paralelo, los empresarios han solicitado una aceleración en la Ley PyME para mejorar la competitividad y apoyar a las pequeñas y medianas empresas, aunque aún persisten desacuerdos con el Gobierno en cuanto a los detalles impositivos.
El próximo anuncio de la reglamentación del RIGI será clave para definir cómo se materializan estas inversiones y el impacto real en los proveedores locales y el sector industrial.