Por Agroempresario.com
La siembra de maíz en Argentina enfrenta un escenario complicado para la campaña 2024/25, con la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyectando una drástica reducción del 21% en el área cultivada, lo que se traduciría en 2 millones de hectáreas menos. Esta disminución, la mayor en casi dos décadas, pone fin a nueve años consecutivos de expansión sostenida durante los gobiernos de Mauricio Macri y Alberto Fernández.
El informe de la BCR atribuye esta caída a la incertidumbre generada por la expansión de la "chicharrita" (Spiroplasma kunkelii) y las condiciones climáticas adversas. La plaga, que antes estaba confinada al norte del país, ha avanzado hacia el centro y sur, afectando severamente los rendimientos del maíz. En el norte, los rendimientos han caído entre un 50% y 70%, con pérdidas en las áreas no cosechadas que varían entre el 25% y 60% del total cultivado.

El informe señala que esta disminución en la siembra de maíz marca un cambio significativo en el ciclo agrícola del país. "El maíz tuvo nueve campañas consecutivas de crecimiento desde 2014/15 hasta 2023/24, cuando alcanzó un récord de siembra", explica Cristian Russo, analista de la BCR.

Las proyecciones actuales indican que Argentina podría cubrir solo 7,67 millones de hectáreas con maíz, produciendo aproximadamente 49 millones de toneladas bajo condiciones climáticas normales. Sin embargo, esta cifra está muy por debajo de las expectativas iniciales, que apuntaban a superar las 67 millones de toneladas.
La "chicharrita", una bacteria que causa el achaparramiento del maíz, ha sido el principal factor detrás de esta crisis. "Hasta hace poco, esta enfermedad era endémica del norte, pero su población creció alarmantemente en la última campaña, expandiéndose hacia el centro y sur del país", precisa el reporte. Provincias como Chaco y Santiago del Estero son las más afectadas, con una caída en la intención de siembra de entre el 50% y 80%.

En el centro y norte de Córdoba y Santa Fe, la superficie no cosechada debido a la plaga oscila entre el 20% y 35%, mientras que la intención de siembra podría caer entre un 30% y 50%. En Entre Ríos, se estima una reducción del 30%, con una tendencia similar en la región núcleo.
El panorama se agrava con la posible llegada de "La Niña", que podría afectar las lluvias cruciales de septiembre y octubre. "Las intenciones de siembra pueden cambiar con buenas lluvias, pero las estadísticas de los últimos cuatro años han sido desalentadoras", advierte la BCR.

Aún en un escenario favorable de lluvias, la concentración de la siembra en fechas tempranas conlleva un alto riesgo climático, especialmente durante el período crítico entre diciembre y enero. Esta situación ha llevado a un fuerte retraso en la venta de insumos, reflejando la cautela de los productores.
A pesar de los desafíos, la campaña 2023/24 mostró un crecimiento inesperado en algunas regiones. La superficie sembrada se ajustó a 9,67 millones de hectáreas, un aumento del 30% en comparación con las estimaciones iniciales del 15%. Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa sumaron un total de 550.000 hectáreas adicionales.

Sin embargo, el avance de la "chicharrita" también llevó a un incremento del área no cosechada en 479.000 hectáreas. "Con una producción ajustada a 49 millones de toneladas, el maíz ha demostrado ser una apuesta enorme para los productores, aunque no exenta de riesgos", concluye el informe.

