La crisis en la industria porcina de China repercute en la caída de la demanda de soja y de las cotizaciones internacionales.
En el primer semestre de 2024, las importaciones de la oleaginosa del país asiático cayeron un 9% con relación al mismo período del 2023, ascendiendo a 48 millones de toneladas, principalmente provenientes desde Brasil y quitándole participación a Estados Unidos, según analizó un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
“China es el primer importador mundial de porotos de soja, explicando el 61% del total de ventas externas por campaña. La coyuntura actual impacta directamente sobre las cotizaciones, con una demanda asiática que tiende a contraerse”, evaluaron los analistas Matías Contardi y Bruno Ferrari.
Las especulaciones de una eventual “guerra comercial” entre Estados Unidos y China, según resulten los comicios de fin de año en el país del norte, mantiene atentos a los operadores en Chicago.
Al mismo tiempo, estas especulaciones tienden a ganar fuerza cuando a esta altura solo se han comprometido un millón de toneladas de soja 2024/25 desde Estados Unidos hacia el gigante asiático; siendo que a este momento del año es normal que los compromisos de nueva mercadería entre ambas potencias alcancen 7,6 millones de toneladas, contemplando el promedio de los últimos 4 años.
En este contexto, China mantiene el foco de su demanda en Sudamérica, pero ya se atraviesan momentos donde se tendría que dar la transición de compras desde esta región hacia América del Norte, debido al próximo ingreso de la nueva cosecha.
A esto se agrega que se esperan buenos niveles de oferta en Estados Unidos y en el resto de los principales países productores, lo cual ha redundado en un panorama de “sólida tendencia bajista” para la oleaginosa en el último tiempo.
Sin embargo, no es tan solo el aspecto comercial el cual probablemente esté descontando el mercado, sino también el efecto de la coyuntura económica asiática y la menor intensidad del consumo de carne de cerdo dentro de este país.
China explica la mitad del consumo mundial de cortes porcinos y la harina de soja representa una proporción significativa de la dieta para el ganado.
Según el último informe disponible de parte del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA por su sigla en inglés) para el 2024, se espera una contracción del 3% en el consumo de carne de cerdo local, explicado en parte por la desaceleración económica que el gigante asiático está haciendo frente durante el presente año.
TNCampo