Por Agroempresario.com
EXTERIOR - Las startups dedicadas a la edición genética en el sector agrícola han experimentado un renacimiento en 2024, con un crecimiento del 206% en la inversión interanual durante el primer semestre. Este repunte señala no solo una recuperación en un sector que había sufrido los embates de la caída del capital de riesgo, sino también un nuevo impulso que podría marcar el futuro de la agricultura global.
En los primeros seis meses de 2024, estas startups recaudaron poco más de 161 millones de dólares a través de seis acuerdos, una mejora notable respecto al mismo periodo en 2023, cuando se recaudaron aproximadamente 46 millones de dólares. Incluso al descontar un acuerdo significativo de 40 millones de dólares, el crecimiento interanual sigue siendo impresionante, lo que subraya un renovado interés en esta tecnología clave.
La actividad en acuerdos también ha mostrado un aumento relevante, igualando en el primer semestre de 2024 el número total de acuerdos alcanzados durante todo 2023. Comparado con el primer semestre de 2022, el financiamiento en 2024 es un 140% mayor, aunque aún está por verse si este año superará los 241 millones de dólares recaudados en 2022.
Sin embargo, es importante destacar que la inversión en startups de edición genética agrícola aún no ha recuperado los niveles previos a la pandemia de COVID-19. El último año con una recaudación menor que la actual fue 2017, cuando las empresas emergentes captaron 58 millones de dólares, tras un pico en 2016 de 374 millones de dólares.

Un análisis de los años anteriores muestra una distribución más equilibrada de las transacciones entre el primer y el segundo semestre. Este patrón sugiere que en 2024 es poco probable que se repita la caída observada en 2023, lo que podría indicar un año completo más estable para la industria.
Desde 2012, el sector ha recaudado más de 2.720 millones de dólares, con la mayoría de los fondos provenientes de las Américas, que dominan con el 81,9% del financiamiento total. Asia sigue con el 13% y Europa, que enfrenta desafíos regulatorios, apenas alcanza el 5%.
En cuanto a las aplicaciones tecnológicas, empresas como Ohalo Genetics y Tropic están a la vanguardia, desarrollando tecnologías que podrían revolucionar la agricultura, desde cultivos resistentes a enfermedades hasta variedades que prosperan en condiciones ambientales extremas. La edición genética no solo mejora el rendimiento de los cultivos, sino que también ofrece ventajas regulatorias al no clasificar estos productos como organismos genéticamente modificados (OGM), lo que podría facilitar su aceptación en mercados clave.
A pesar de las regulaciones estrictas en Europa, las instituciones están comenzando a reconocer la importancia de esta tecnología, apoyando proyectos como la Ancient Environmental Genomics Initiative for Sustainability (AEGIS), que busca mapear el genoma planetario utilizando ADN antiguo, sentando las bases para nuevas innovaciones en el sector agrícola.

El primer semestre de 2024 ha sido testigo de importantes rondas de financiamiento, con Inari recaudando 103 millones de dólares en enero y Ohalo Genetics asegurando 40 millones de dólares. Estas cifras reflejan un resurgimiento en la confianza de los inversores en la edición genética agrícola, impulsado por avances tecnológicos y una creciente demanda por soluciones agrícolas más sostenibles y eficientes.
En resumen, el panorama de la edición genética agrícola en 2024 muestra señales claras de recuperación y crecimiento, con un aumento significativo en la inversión y la actividad de acuerdos. Este renacimiento podría ser el comienzo de una nueva era en la agricultura, donde la tecnología juega un papel central en la seguridad alimentaria global.