Por Agroempresario.com
Cargill, una de las mayores agroexportadoras del mundo, implementó un plan de reducción del 5% de su fuerza laboral global, lo que representa unos 8000 empleos. En Argentina, donde la compañía emplea a 3000 personas, la medida alcanzó a 45 trabajadores, principalmente mandos medios y supervisores.
Según fuentes vinculadas al Ministerio de Trabajo de Santa Fe, las desvinculaciones se realizaron mediante acuerdos mutuos y no como despidos directos. "Son mandos medios, supervisores y cargos jerárquicos. Algunos incluso están fuera de convenio", detallaron. Se espera que otras tres desvinculaciones se concreten en los próximos días.
El gremio Asociación de Supervisores y Técnicos de la Industria Aceitera y de Biodiésel de la República Argentina (Asiabra) solicitó reuniones con el Ministerio de Trabajo provincial para intentar frenar la medida. Sin embargo, no se lograron avances, y los expedientes fueron cerrados. La compañía justificó su postura argumentando que se trata de una decisión global inmodificable.

En un comunicado oficial, Cargill explicó que la reestructuración responde a un plan estratégico de largo plazo. "Hemos trazado un plan claro para evolucionar y fortalecer nuestro portafolio, maximizando nuestra competitividad y continuando con nuestro compromiso de cumplir con nuestros clientes", señaló la empresa.
El ajuste ocurre en un contexto complicado para el sector agroindustrial, que enfrenta precios históricamente bajos de granos como maíz y soja. Según la empresa, esta situación exige una readecuación de recursos para alinearse con los desafíos globales.
Cargill tiene una amplia presencia en Argentina, con operaciones que incluyen la originación y comercialización de cereales, la producción de aceites y biodiésel, y la fabricación de alimentos y nutrientes para animales. Pese a los ajustes, la firma reafirmó su compromiso con el país y su legado en el sistema alimentario global.