Por Agroempresario.com
El colágeno es la proteína más abundante del cuerpo humano, esencial para la estructura de la piel, los huesos y los tejidos conectivos. Aunque muchas veces se asocia con la estética, su relevancia va mucho más allá de la belleza.
Esta proteína representa aproximadamente el 30% del total en el cuerpo y es clave para mantener la integridad de la piel, los músculos, los tendones y los huesos. Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, también desempeña un rol esencial en la formación de tejidos conectivos, la cicatrización de heridas y la reparación de cartílagos y vasos sanguíneos.
La pérdida de colágeno, un proceso natural del envejecimiento, puede generar arrugas, pérdida de elasticidad en la piel, disminución de masa muscular y mayor riesgo de fracturas. La dermatóloga Lilian Demarchi explicó que esta proteína "es responsable de brindar estructura, firmeza y flexibilidad al cuerpo, formando parte de tejidos conectivos, articulaciones, huesos y tendones".
La vitamina C es indispensable para la síntesis de colágeno. Según la Clínica Mayo, este nutriente activa enzimas que permiten unir los aminoácidos necesarios para formar colágeno, además de actuar como antioxidante para proteger a las células de los efectos nocivos de los radicales libres.
El dermatólogo Lucas Ponti, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología, destacó que "la vitamina C incrementa la síntesis de colágeno y elastina, logrando una piel más firme y elástica". Este nutriente también combate los daños de la radiación solar y la contaminación ambiental, ya sea consumido en la dieta o aplicado tópicamente.

Las frutas y verduras frescas son las principales fuentes de vitamina C. Según los Institutos Nacionales de Salud (NIH), los alimentos más destacados son:
Frutas cítricas: naranjas, limones, pomelos y mandarinas.
Frutas tropicales: kiwi, mango y papaya.
Frutos rojos: frutillas, arándanos y cerezas.
Verduras: pimientos, brócoli, coliflor, espinaca, kale y repollo.
Es importante consumir estos alimentos frescos y crudos, ya que cocinar o almacenar los alimentos por períodos prolongados puede disminuir su contenido de vitamina C.

Una ingesta insuficiente de vitamina C impacta directamente en la producción de colágeno. En casos severos, puede provocar escorbuto, una enfermedad que causa anemia, sangrado de encías, debilidad muscular y mala cicatrización de heridas. Otros síntomas incluyen piel seca, cabello quebradizo y mayor susceptibilidad a infecciones.
Hombres adultos: 90 mg por día.
Mujeres adultas: 75 mg por día.
Mujeres embarazadas o en lactancia: mayores cantidades, según indicación médica.
Si la dieta no es suficiente para alcanzar estos niveles, se pueden considerar suplementos de vitamina C bajo supervisión profesional.
Garantizar una dieta rica en frutas y verduras frescas no solo asegura la producción de colágeno, sino también el mantenimiento de una piel saludable, huesos fuertes y tejidos conectivos funcionales. Incorporar vitamina C es clave para un cuerpo saludable y resiliente frente al envejecimiento.