Por Agroempresario.com
La chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) sigue siendo una de las plagas más preocupantes para los productores de maíz en Argentina. El último informe de la Red Nacional de Trampas de Monitoreo, correspondiente a 2024, revela datos claves sobre la expansión de esta plaga en diversas zonas agrícolas del país.
La plaga, que se alimenta principalmente del maíz, es un vector crucial en la transmisión de enfermedades que afectan la salud de los cultivos. En regiones como el NOA, el NEA y el Litoral, se ha observado un leve aumento en su presencia, lo que ha generado preocupaciones sobre el posible impacto en la cosecha.
El informe destaca que, en áreas del NOA, donde las condiciones climáticas favorecen su desarrollo, más del 40% de las localidades monitoreadas reportaron presencia de la chicharrita. En el NEA, se detectó un aumento en la cantidad de insectos en ciertas zonas, mientras que en el Litoral se identificaron trampas con capturas significativas.

El control de la chicharrita del maíz es fundamental para garantizar una cosecha de calidad. Las autoridades sugieren intensificar los monitoreos en las regiones afectadas y aplicar tratamientos de control si es necesario. Además, se subraya la importancia de utilizar trampas cromáticas y técnicas de Manejo Integrado de Plagas (MIP) para minimizar el impacto de esta plaga en la producción.
Los expertos recomiendan que los productores se mantengan alerta a las señales de infestación y tomen medidas preventivas para proteger sus cultivos, evitando así que esta plaga se propague y cause daños graves en la producción de maíz.