Por Agroempresario.com
La relación entre la gastronomía y el vino ha sido una de las más emblemáticas en la escena culinaria mundial. A través del maridaje, los sabores de la cocina y las notas del vino se complementan, creando una experiencia sensorial que va más allá del simple disfrute. Esta interacción no solo resalta la riqueza de los ingredientes, sino que también conecta la tradición, el entorno y la cultura de cada región.
Cada región posee características únicas que influyen en la elaboración tanto de los vinos como de los platos típicos. La chef Florencia Rodríguez, especializada en cocina jujeña, destaca que la gastronomía de Jujuy está marcada por los ciclos naturales y los productos estacionales. "Lo que pasa aquí es que los vinos y los productos crecen en armonía. Por ejemplo, el Cabernet Franc tiene aromas y sabores a pimientos, y en Jujuy, el ají y el pimiento son ingredientes fundamentales", explica.
Rodríguez enfatiza que cada vino representa un desafío de maridaje: "Buscamos que el vino se luzca y que la gastronomía lo acompañe. Cocinar para un vino o para una cata de vinos no es lo mismo que preparar un menú tradicional".
El vitivinicultor Daniel Manzur resalta la singularidad de los vinos de la Quebrada de Humahuaca: "El clima seco, la gran exposición solar y las noches frías permiten una maduración lenta y equilibrada, lo que da como resultado vinos de gran frescura, tensión y elegancia, con perfiles especiados y minerales muy marcados".
Además, Manzur menciona la recuperación de variedades criollas y su innovación en la vinificación: "Trabajamos con un patrimonio vitivinícola andino, donde no solo destacan el Malbec y el Syrah, sino también uvas criollas que forman parte de nuestra historia".
Para poner en práctica estas combinaciones, se han organizado eventos en Jujuy y Mendoza donde chefs y sommeliers trabajarán con productos locales para explorar nuevas formas de maridaje.
Uno de estos encuentros será la vendimia de la bodega El Bayeh, en Purmamarca, del 21 al 23 de marzo. Este evento incluirá degustaciones, catas y un menú fusión de comida árabe y andina, diseñado por Florencia Rodríguez y el equipo de Casa Mocha. Participarán figuras como el enólogo Matías Michelini y la sommelier Agustina de Alba, además de la reconocida chef Dolli Irigoyen.
Otro evento destacado es La Morada Food & Wine Fest, que se celebrará el 29 de marzo en Los Chacayes, Mendoza. En este encuentro participarán sommeliers y chefs de restaurantes mendocinos con estrellas Michelin, como Sebastián Weigandt (Azafrán) y Mariano Gallego (Brindillas).
El sommelier Andrés Rosberg explica: "Buscamos que la gastronomía y el vino dialoguen, logrando combinaciones donde el todo sea mayor que la suma de sus partes. Cuando se logra un maridaje perfecto, la experiencia gastronómica alcanza un nivel excepcional".
La Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2003, es un ejemplo de cómo la gastronomía y el vino reflejan la identidad de un lugar. Rocío Manzur, organizadora del evento en El Bayeh, destaca: "El aspecto fundamental es no olvidar que estamos en la Quebrada de Humahuaca, una región con una fuerte identidad cultural. Cada propuesta busca transmitir la esencia del lugar desde una perspectiva respetuosa y consciente".
Esta visión también se refleja en Mendoza, donde los chefs reinterpretan el paisaje a través de sus platos. "Un gran vino debe expresar su terroir", agrega Rosberg. "No es lo mismo un Pinot Noir de la Patagonia que uno del Valle de Uco. Cada vino cuenta su propia historia, y el reto es encontrar la combinación perfecta con la gastronomía".