Por Agroempresario.com
El reciente aumento de aranceles por parte de Estados Unidos ha generado gran preocupación en la industria argentina. Daniel Funes de Rioja, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), advirtió sobre el impacto negativo que esta medida podría tener en sectores clave de la economía local y reclamó una urgente reducción de impuestos para mejorar la competitividad del país.
El gobierno de Estados Unidos anunció la imposición de un arancel del 10% para todas las exportaciones argentinas y del 25% para el aluminio y el acero en el marco de la política "America First Trade Policy". Esta decisión representa un giro en el comercio internacional y podría repercutir de manera negativa en la economía argentina.
"Estamos muy preocupados. Independientemente de las razones que tenga Estados Unidos, no cabe la menor duda que es una medida disruptiva. Los procesos de apertura e integración comercial se ven claramente alterados", afirmó Funes de Rioja. Según sus declaraciones, estos cambios afectan a 185 países con aranceles que oscilan entre el 10% y el 25%.
Estados Unidos es el tercer socio comercial de Argentina y concentra el 67% de sus exportaciones en diez productos principales: petróleo, oro, aluminio, nafta, pinos, carne bovina, miel, azúcar, aceite de soja y hormonas. Además, es el principal inversor extranjero en el país, con más de 400 empresas norteamericanas establecidas en Argentina.
"No es la producción argentina lo que está afectando la economía estadounidense. Por ello, espero que el canciller Gerardo Werthein tenga éxito en sus negociaciones con las autoridades de EE.UU. para reconsiderar esta medida", expresó el presidente de la UIA.
Para Funes de Rioja, la solución a la pérdida de competitividad de la industria argentina no pasa sólo por la reducción de aranceles, sino por implementar cambios estructurales en el país. "Argentina ha dado un paso importante en la estabilización macroeconómica, pero quedan pendientes reformas esenciales en lo fiscal, logístico, de infraestructura y laboral", destacó.
El presidente de la UIA enfatizó que la alta carga tributaria es uno de los mayores obstáculos para la competitividad del sector industrial. "Para lograr un país eficiente y competitivo, no podemos bajar aranceles sin revisar a la baja los impuestos nacionales, provinciales y municipales", sostuvo.
Si el gobierno argentino no corrige las asimetrías internas, sectores industriales clave podrían verse seriamente afectados. "Si se mantiene esta línea sin equilibrio, para los sectores industriales y de mano de obra intensiva será muy difícil mantener la producción y el empleo", advirtió Funes de Rioja.
El titular de la UIA también se refirió a la necesidad de devolver impuestos adeudados a las empresas para mejorar su liquidez. "Existen montos pendientes de devolución por impuestos como el Impuesto PAÍS, Ingresos Brutos y otros anticipos fiscales. Esto representa capital de trabajo que podría ser reinvertido en producción y empleo. Queremos integrarnos al mundo, pero con reglas de juego equitativas", enfatizó.
Funes de Rioja hizo un llamado al gobierno para que tome medidas urgentes que permitan mitigar el impacto de la suba de aranceles y mejorar la competitividad de la industria. "La situación requiere respuestas rápidas y eficaces. Es fundamental trabajar en un plan de competitividad que contemple la reducción de la carga impositiva, mejoras en infraestructura y condiciones más favorables para la inversión", concluyó.
En un contexto de incertidumbre global, el futuro de la industria argentina depender