Por Agroempresario.com
En medio de la gira de Javier Milei por Estados Unidos y de las definiciones clave sobre un posible acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el gobierno norteamericano, a través del funcionario Mauricio Claver-Carone, dejó en claro que el respaldo de Washington estará supeditado a un giro geopolítico decisivo: romper con el swap de monedas con China. El exdirector del Banco Interamericano de Desarrollo y actual enviado especial del Departamento de Estado para América Latina fue tajante: si Milei quiere el apoyo de la administración Trump en la negociación con el FMI, deberá cortar su dependencia financiera del gigante asiático.
“Queremos que tenga éxito”, expresó Claver-Carone al referirse a la gestión del presidente argentino, pero advirtió que el swap con China –actualmente una de las principales fuentes de financiamiento del Banco Central argentino– representa un obstáculo para el apoyo estadounidense en el FMI. “Esa línea de crédito es extorsiva, y mientras la mantengan, China va a poder extorsionar. No queremos que un nuevo programa con el FMI refuerce la posición de China en Argentina”, señaló en declaraciones al diario El Observador.
El swap de monedas entre Argentina y China representa más del 60% de las reservas internacionales argentinas, y fue activado en distintas ocasiones para reforzar el poder de fuego del Banco Central. Para Estados Unidos, sin embargo, este mecanismo representa una amenaza geopolítica y una forma de injerencia por parte de Pekín. Bajo la visión de Claver-Carone y del círculo cercano a Donald Trump, mantener ese vínculo financiero es incompatible con un alineamiento estratégico con Washington.
“El programa que se acuerde con el FMI no debe ser un salvavidas para sostener mecanismos de dependencia con China. De lo contrario, sería como tirarse un tiro en el pie”, insistió el funcionario, que fue una figura clave durante la primera presidencia de Trump y que ahora vuelve a tener protagonismo en la nueva etapa del magnate republicano.
Argentina negocia con el FMI un nuevo programa de financiamiento que podría alcanzar los 20.000 millones de dólares, monto clave para estabilizar la macroeconomía, reforzar reservas y encarar reformas estructurales. Desde el gobierno libertario se destaca el compromiso fiscal, el equilibrio de las cuentas públicas y el ajuste monetario como pilares del nuevo rumbo económico. En ese marco, el respaldo de Estados Unidos dentro del directorio del FMI se vuelve determinante para avanzar con el acuerdo.
“Entendemos el sacrificio que ha hecho Milei con todas las reformas fiscales. Es admirable, y el mundo debería mirarlo en ese sentido. Pero nos preocupa el papel de China en Argentina, un problema heredado que debe resolverse si se quiere avanzar hacia un nuevo equilibrio geopolítico”, señaló Claver-Carone, de origen cubano y con fuerte influencia en las áreas de política exterior de EE.UU.
Las declaraciones del enviado especial del Departamento de Estado coincidieron con el anuncio de Donald Trump de imponer aranceles del 10% a todos los productos importados. La medida busca fomentar la reindustrialización de Estados Unidos y desalentar inversiones en Asia, particularmente en China. Para los productos argentinos, esta decisión implica un nuevo desafío: mayor costo de acceso al mercado norteamericano, incluso para sectores con potencial exportador como el agroindustrial.
En este marco, Claver-Carone hizo una distinción clave: “Si inviertes en Estados Unidos, estás en el lugar correcto. América Latina también es una buena opción, pero Asia está teniendo un día difícil”. El mensaje, más allá de lo económico, apunta a la necesidad de reconfigurar las alianzas estratégicas. Y en ese tablero, Argentina debe elegir entre seguir profundizando su relación con China o alinearse decididamente con la nueva administración republicana.
Claver-Carone también dejó abierta la puerta a avanzar en un entendimiento comercial con Argentina. “Se ha hablado mucho de un acuerdo de libre comercio. No sé si es posible, porque en realidad no existe el libre comercio. Pero queremos llegar a un acuerdo, y definitivamente deseamos que el presidente Milei tenga éxito”, afirmó.
Ese éxito, según dejó en claro el funcionario estadounidense, estará directamente condicionado por la capacidad del Gobierno argentino de tomar distancia del financiamiento chino y acercarse a una estrategia común con Occidente, especialmente en un contexto de guerra comercial reactivada entre las dos principales potencias del planeta.