Por Agroempresario.com
La reciente decisión del presidente estadounidense Donald Trump de imponer nuevos aranceles a las importaciones reconfigura el escenario del comercio internacional. En medio de las repercusiones globales, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, ofreció declaraciones que reflejan una visión cauta pero optimista respecto al impacto que estas medidas puedan tener sobre el país y el bloque regional del Mercosur.
Desde Montevideo, Orsi aseguró que si bien los aranceles del 10% anunciados por la Casa Blanca afectan al bloque sudamericano, Uruguay no figura entre los países más perjudicados. “Todos esperábamos ese anuncio con tensión. Pero si bien hay un aumento, no podemos decir que fuimos los más golpeados. Esto nos obliga a sentarnos a negociar y estar muy atentos a los movimientos globales”, expresó en una rueda de prensa.
El mandatario subrayó la importancia de actuar en conjunto con los socios del Mercosur, especialmente con Brasil, aunque defendió la necesidad de que Uruguay mantenga una estrategia diplomática autónoma. “Hoy tenés que tener tu propia diplomacia, ejercitar la inteligencia diplomática. El mundo está raro, cambia de una semana a otra. Y hay que moverse con mucho cuidado”, señaló, haciendo referencia a su experiencia previa como intendente de Canelones y al contacto que mantiene con la embajada de Estados Unidos.
Orsi también destacó la llegada del nuevo embajador estadounidense, Louis Rinaldi, con quien ya ha tenido vínculos, y reiteró su confianza en que la Cancillería y el Ministerio de Economía puedan mantener canales de diálogo abiertos con la administración Trump. “Nos consta que hay predisposición a conversar. No están todas las puertas cerradas”, afirmó.
En el plano empresarial, la reacción fue más cautelosa. Desde la Unión de Exportadores del Uruguay, su presidenta Carmen Porteiro advirtió que, si bien en el corto plazo puede haber “ventanas de oportunidad” debido a reconfiguraciones de mercado, el aumento de aranceles genera un entorno de mayor incertidumbre e inestabilidad. “Todo lo que implique trabas al comercio internacional y frene el crecimiento de las economías es una mala noticia, más aún cuando ya veníamos con tasas bajas”, advirtió.
Los exportadores analizan si algunos productos uruguayos podrían quedar exentos de los nuevos aranceles, lo cual abriría posibilidades puntuales para ciertos sectores. Sin embargo, el contexto global —marcado por medidas proteccionistas y un giro hacia políticas comerciales más duras por parte de Washington— obliga a mirar más allá del corto plazo.
La posición de Uruguay se presenta como equilibrada: reconoce los riesgos de las nuevas políticas arancelarias pero apuesta al diálogo multilateral y a la diplomacia comercial para defender los intereses del país. Con una política exterior activa y un monitoreo constante del nuevo escenario económico global, Orsi busca posicionar a Uruguay como un actor serio, responsable y abierto al entendimiento en medio de un mundo cada vez más incierto.