Por Agroempresario.com
El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó que las negociaciones técnicas con Argentina están en una etapa “muy avanzada” y anticipó que el Staff Level Agreement, paso clave previo a un nuevo desembolso de 2.000 millones de dólares, podría concretarse “en breve”. Así lo señaló Julie Kozack, vocera del organismo multilateral, en su tradicional conferencia de prensa desde Washington.
Estas declaraciones se dan en un contexto de fuerte expectativa por parte del Gobierno argentino, que busca asegurar fondos frescos para reforzar las reservas internacionales y cumplir con los vencimientos programados con el propio organismo.
“Primero quiero mencionar que las conversaciones por la primera revisión están muy avanzadas y el próximo paso será llegar a un Staff Level Agreement entre las autoridades argentinas y nuestro equipo técnico, algo que puede ocurrir en breve”, afirmó Kozack, sin precisar fechas ni detalles operativos. “Ese entendimiento luego será presentado al directorio del FMI para su evaluación y eventual aprobación”, completó.
Este avance es clave para el futuro financiero del país, ya que el acuerdo técnico habilitaría el desembolso de USD 2.000 millones, de los cuales una parte iría al Banco Central para fortalecer reservas, mientras que otra serviría para afrontar pagos por USD 650 millones al FMI a comienzos de agosto.
La revisión del programa acordado en abril incluye metas cuantitativas vinculadas al déficit fiscal primario, la emisión monetaria, la acumulación de reservas internacionales netas y el cumplimiento de compromisos estructurales. Según trascendió, Argentina habría cumplido con los objetivos fiscales y monetarios del trimestre, aunque no logró alcanzar la meta de acumulación de reservas.
Este punto será central en la definición del organismo, ya que podría requerir la concesión de un waiver (dispensa) para evitar un incumplimiento formal. En este sentido, Kozack recordó que “la transición a un régimen cambiario más flexible ha sido fluida” y que “la desinflación se ha reanudado”, en lo que fue interpretado como una señal positiva sobre el rumbo económico del país.
En paralelo, el FMI publicó esta semana un informe global en el que analiza la situación macroeconómica argentina. Allí se destaca que “los fundamentos económicos mejoraron sustancialmente desde fines de 2023”, aunque el organismo alertó que las reservas netas continúan en niveles “críticamente bajos”.
“El riesgo país disminuyó drásticamente, pero se mantiene elevado”, señala el informe. También advierte que el futuro económico del país depende en gran medida de la “implementación sostenida de reformas estructurales que impulsen la competitividad y la productividad”.
Este diagnóstico es compartido por analistas económicos locales, que señalan que la estabilidad lograda en el frente fiscal debe complementarse con avances en reformas laborales, impositivas y de infraestructura si el país quiere consolidar una recuperación sostenible.
Pese a la insistencia de los periodistas, la vocera del FMI evitó confirmar si el directorio del Fondo tratará el caso argentino antes del receso del 4 de agosto, aunque señaló que las negociaciones estaban suficientemente avanzadas como para que haya “novedades en breve”. Tampoco respondió si hubo una reunión informal del Board, aunque fuentes extraoficiales confirmaron que sí se realizó un encuentro de carácter informativo.
En ese marco, el equipo técnico del FMI habría presentado un informe detallado sobre el estado de situación, con foco en la evolución de la inflación, el ajuste cambiario, la acumulación de reservas y la consistencia del ancla fiscal. Si bien los directores no votaron ni emitieron opinión formal, el encuentro permitió adelantar información y preparar el terreno para una eventual aprobación.
Desde el Ministerio de Economía argentino, que encabeza Luis Caputo, destacaron que el diálogo sigue abierto y que esperan cerrar el acuerdo técnico en los próximos días. Admiten que el frente de las reservas sigue siendo el punto más complejo, pero recordaron que el Fondo ha otorgado waivers en situaciones similares en el pasado.
“El objetivo es cerrar el entendimiento antes del receso del FMI. Estamos trabajando en eso”, señalaron fuentes oficiales, quienes valoraron que el staff haya reconocido los avances fiscales y monetarios logrados en los últimos meses.
En lo que va del nuevo programa, firmado en abril, Argentina ya recibió USD 12.000 millones en desembolsos, y espera ahora este nuevo giro para continuar cumpliendo sus compromisos financieros sin afectar las reservas.
La primera revisión del programa con el FMI tiene un carácter estratégico. Su aprobación no solo permitirá el ingreso de nuevos fondos, sino que también enviará una señal de confianza a los mercados internacionales. La posibilidad de que Argentina vuelva a acceder a financiamiento externo, como anticipó Kozack, dependerá del cumplimiento sostenido de los compromisos asumidos.
El éxito de esta revisión será leído como una validación del rumbo económico adoptado por el Gobierno argentino, basado en disciplina fiscal, reducción de la emisión, desregulación y reformas estructurales. También puede allanar el camino para nuevas inversiones y mejoras en el acceso al crédito externo.