Por Agroempresario.com
En el sector eléctrico y electrónico, pocas empresas tienen la tradición y trayectoria de Cambre S.A.. Fundada en 1947, esta compañía argentina se ha consolidado como uno de los actores más importantes en la fabricación de material eléctrico para sectores residencial, hospitalario, industrial, hotelero y náutico. Alberto Battisti, presidente de esta empresa familiar, es el responsable de continuar el legado iniciado por su abuelo, Alberto Carlos Cambre, quien fundó la compañía, y que sigue creciendo gracias a la innovación constante, la calidad en sus productos y la filosofía de trabajo familiar.
La historia de Cambre comienza en 1947, cuando Alberto Carlos Cambre fundó la empresa con el objetivo de desarrollar soluciones tecnológicas para el sector eléctrico en Argentina. A partir de ahí, la compañía pasó a ser dirigida por su hijo, Carlos Battisti, quien consolidó la empresa hasta principios de los años noventa. En 1992, Alberto Battisti y su hermano Ricardo se hicieron cargo de la gestión de Cambre, dando un paso decisivo hacia la expansión.
El verdadero cambio ocurrió cuando la empresa adquirió parte de Atma, un paso estratégico que permitió diversificar la oferta de productos y mejorar la tecnología. "En esa época, comenzamos a producir nuevos materiales eléctricos, lo que nos permitió crecer de manera significativa", relata Alberto Battisti sobre ese momento clave.
Aunque su formación inicial fue en Economía Agropecuaria, Alberto Battisti siempre tuvo una fascinación por la tecnología. "Me gustaba el desafío de adaptar tecnologías internacionales al mercado argentino", explica el presidente de Cambre, quien describe cómo comenzó su carrera como consultor en el agro, pero pronto se volcó al sector eléctrico tras unirse a la empresa familiar.
Battisti destaca la importancia del aprendizaje continuo y la adaptación tecnológica como los pilares de su éxito. Aunque su carrera no comenzó en la industria eléctrica, su formación y el deseo de innovar lo llevaron a ocupar un lugar clave en la empresa.
"Me entusiasma más el éxito del producto que el éxito económico", dice Alberto Battisti al explicar su enfoque en la innovación y la calidad de los productos. "Ver que nuestra marca es reconocida, incluso por personas ajenas al sector, es un motor fundamental", mencionar, subrayando el orgullo que le genera el reconocimiento público.
La historia de Cambre S.A. está marcada por la influencia de varias generaciones. El abuelo de Alberto Battisti fue un inventor y líder visionario, fundador de la Comisión Nacional de Energía Atómica en 1952. La gestión de su padre, por su parte, combinó la creatividad con la administración, creando una base sólida para lo que hoy es la empresa.
“Mi padre fue muy apasionado por la empresa, y yo tomé su legado con mucho respeto y dedicación”, cuenta Alberto Battisti. La transición de la tercera a la cuarta generación no fue fácil, pero la familia siempre supo priorizar el compromiso ético y la responsabilidad social como pilares de su negocio. “Mi hermano Ricardo se dedicó más a la ingeniería y el desarrollo de productos, mientras yo me volqué hacia la parte financiera y administrativa de la empresa”, explica el empresario.
El 2001 fue un año crítico para la economía argentina y, por ende, para las empresas del país. Alberto Battisti recuerda ese período con especial énfasis, ya que muchos empresarios tuvieron que tomar decisiones difíciles para mantener sus operaciones. "Nosotros decidimos mantener el empleo y sostener la producción. Incluso cuando nos quedamos sin fondos para materia prima, suspendimos al personal solo una semana y luego todo comenzó a recuperarse", relata Battisti.
Este tipo de decisiones reflejan el compromiso de Cambre S.A. con sus empleados y su responsabilidad social. “Nunca fallamos en los pagos. Respetamos siempre nuestros compromisos. El amor por los productos y la salud de la empresa son claves en nuestra gestión”, subraya.
La innovación es el sello distintivo de Cambre, una empresa que no teme enfrentar los desafíos impuestos por el contexto global. En palabras de Battisti: "Aunque muchos dicen que todo está inventado, el mundo sigue avanzando a niveles de innovación impresionantes. Es clave pensar globalmente, pero actuar localmente."
Uno de los ejemplos más destacados de innovación de la empresa fue la creación de sistemas de anclaje de cables sin tornillo, como el PreFit y el EasyFit, los cuales permiten a los instaladores ahorrar hasta un 70% en tiempo de instalación. Además, Cambre fue pionera en la fabricación de prolongadores múltiples en el país, un claro ejemplo de su capacidad para adaptar tecnología global al contexto local.
Uno de los mayores desafíos que enfrenta Cambre hoy en día es la competencia extranjera, especialmente de China, que practica el dumping al vender productos a precios más bajos en mercados internacionales que en su propio país. Sin embargo, Battisti se muestra optimista: "Podemos competir con cualquier país, pero China es especial. Ellos subsidian los productos y los venden a precios muy bajos. Es un desafío, pero lo enfrentamos con seriedad y competitividad."
A pesar de estas dificultades, Cambre ha logrado mantenerse competitiva en el mercado regional, destacándose por su calidad y tecnología avanzada. En este sentido, Brasil es uno de sus principales mercados, donde la empresa tiene un volumen de ventas que multiplica por cinco el de Argentina debido a la mayor población.
En Cambre, la idea de trabajo en familia ha sido fundamental para su éxito. Alberto Battisti está convencido de que la relación con su hermano, Ricardo, ha sido crucial para el crecimiento y estabilidad de la empresa. “A veces tenemos diferencias, pero siempre recurrimos a un órgano consultor externo formado por empresarios de confianza para ayudarnos en decisiones críticas", explica.
Hoy, los hijos de Alberto Battisti también forman parte de la empresa. Su hija mayor trabaja en el departamento de marketing, mientras que sus otros dos hijos siguen diferentes caminos profesionales. “Es un orgullo ver a mis hijos involucrados y seguir el legado de la compañía. Cambre está ahora en su cuarta generación”, comenta con una sonrisa orgullosa.
A la hora de describir su filosofía empresarial, Alberto Battisti se centra en los valores familiares: honestidad, compromiso y esfuerzo. “A mis hijos siempre les digo que no hagan las cosas solo por dinero, sino porque realmente les gusta lo que hacen. Cuidar el empleo de 180 o 190 familias es un verdadero orgullo", afirma.
La responsabilidad social de la empresa ha sido otro de los aspectos más destacados de su gestión. "Cuando llega la crisis, la responsabilidad es aún mayor. No podemos dejar de lado a nuestros empleados. Somos una empresa, pero también una familia", resalta Battisti.
La historia de Cambre S.A. es el testimonio de una empresa familiar que, a lo largo de más de 70 años, ha logrado consolidarse como un referente en la industria eléctrica de Argentina y Latinoamérica. Gracias a la innovación constante, el compromiso con la calidad y un enfoque ético, Alberto Battisti y su equipo continúan llevando la marca familiar a nuevos horizontes, sin perder de vista el legado que construyó su abuelo.