Las empresas exportadoras de Catamarca podrán realizar desde ahora todos los procedimientos aduaneros de forma digital y remota, tras la firma de un convenio entre firmas provinciales y la Dirección General de Aduanas (DGA) que entrará en vigencia de manera inmediata. El acuerdo, oficializado en la capital provincial con la presencia del gobernador Raúl Jalil, busca agilizar las operaciones de comercio exterior y resolver las demoras generadas por la falta de disponibilidad de personal del organismo en los establecimientos productivos, un aspecto clave para la competitividad del sector.
La iniciativa fue presentada durante un acto que reunió a autoridades nacionales y provinciales, entre ellos el ministro del Interior, Diego Santilli; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; referentes de la DGA y la AFIP; productores olivícolas y representantes de YMAD. Uno de los firmantes, Francisco Corredoira, propietario de la empresa El Alto S.A., destacó la relevancia del cambio operativo para el funcionamiento diario de las plantas dedicadas a la exportación.
El convenio habilita a que las inspecciones, verificaciones y habilitaciones aduaneras se realicen a través de un sistema en línea, sin la necesidad de que agentes del organismo se trasladen físicamente hasta los establecimientos. Esta modalidad, que ya funciona en otras provincias con alta actividad exportadora, permite acelerar las operaciones logísticas, reducir costos y mejorar la previsibilidad de los envíos.
Hasta ahora, las compañías catamarqueñas debían solicitar la presencia de personal de Aduana para completar el proceso de despacho, lo que implicaba tiempos de espera que podían extenderse por las distancias internas de la provincia y la simultaneidad de tareas en distintos puntos del territorio. La modernización llega después de varios reclamos del sector productivo y de una articulación técnica entre los gobiernos provincial y nacional.
En ese contexto, Corredoira valoró la implementación del sistema remoto: “Es una noticia espectacular. Es algo que venimos pidiendo hace mucho y que logramos gracias al acompañamiento del gobernador Raúl Jalil, su gabinete y el trabajo conjunto con Nación. Esto nos va a agilizar muchísimo las operaciones y evitar los costos extra que surgían cuando Aduana no podía llegar a tiempo a las plantas”, afirmó el empresario durante el acto de firma.
La digitalización de los procedimientos no solo representa un alivio para las empresas que exportan aceite de oliva y otros productos regionales, sino también un paso hacia la estandarización de los procesos aduaneros a nivel nacional. Según fuentes oficiales, el sistema se apoya en una plataforma segura que permite a las autoridades monitorear en tiempo real cada instancia del envío, desde la inspección de la carga hasta la verificación documental.
El Gobierno de Catamarca considera que esta medida se enmarca en una estrategia más amplia de modernización administrativa. Durante el último año, la provincia avanzó en la digitalización de trámites vinculados al sector minero y agroindustrial, junto con la implementación de herramientas para facilitar inversiones y reducir tiempos de gestión. La incorporación de controles aduaneros remotos se suma a ese paquete de políticas y se orienta a consolidar un entorno más competitivo.
En términos económicos, la provincia depende en gran medida de la exportación de productos primarios y manufacturas de origen agroindustrial. El sector olivícola, en particular, es uno de los más dinámicos y se ha consolidado como un motor relevante del empleo y de la generación de divisas. Las demoras en la verificación aduanera habían sido señaladas repetidamente por los productores como un obstáculo que encarecía la operatoria y afectaba la regularidad de los envíos.
Desde la DGA explicaron que la modalidad remota se implementará bajo estrictos criterios de control y trazabilidad. Los inspectores podrán solicitar pruebas audiovisuales en tiempo real, verificar sellos y documentación a través de la plataforma, y registrar la información en un sistema unificado. De esta forma, sostienen, se mantiene el estándar de fiscalización mientras se optimizan los recursos humanos y logísticos.
La decisión de avanzar con esta herramienta fue celebrada también por representantes del sector minero, que ven en la digitalización una oportunidad para facilitar las exportaciones de insumos y subproductos vinculados a proyectos de litio y otros minerales en expansión. La participación de YMAD en el acto reflejó ese interés, dado que el organismo mixto impulsa un entramado productivo que también se beneficia con la reducción de tiempos de tránsito y verificación.
En el ámbito político, el convenio fue presentado como un ejemplo de “articulación efectiva” entre Nación y provincia. Tanto Santilli como Adorni destacaron que la digitalización de trámites representa un eje de la política pública orientada a modernizar el Estado y reducir costos operativos para el sector privado. Jalil, por su parte, subrayó la importancia de acompañar a las empresas provinciales con herramientas que les permitan competir en mercados cada vez más exigentes.
El impacto inmediato se observará en la disminución de tiempos que van desde varias horas a días completos de espera, lo que permitirá programar con mayor precisión la logística de transporte, la carga de contenedores y la disponibilidad de infraestructura. Para empresas con altos volúmenes de producción, esta mejora puede traducirse en menores gastos y mayor capacidad de respuesta frente a la demanda internacional.
Con la entrada en vigencia del nuevo sistema, las autoridades locales esperan un incremento sostenido en la actividad exportadora durante el próximo año. También proyectan que la digitalización facilitará la incorporación de nuevas firmas al circuito exportador, especialmente aquellas pequeñas y medianas que veían en los trámites presenciales un obstáculo difícil de superar.
El acuerdo representa, en definitiva, un paso importante para la inserción internacional de la provincia y una señal de adaptación tecnológica en línea con estándares globales. Para el sector privado, es una respuesta directa a un reclamo histórico; para el Estado, un avance hacia un modelo de gestión más eficiente y menos burocrático. La digitalización de los controles aduaneros, aseguran desde ambos sectores, marca el inicio de una etapa de mayor agilidad para el comercio exterior catamarqueño.