El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, defendió el proyecto de reforma de la Ley de Glaciares que el Senado de la Nación Argentina debatirá hoy y afirmó: “no hay impacto ambiental más negativo que la pobreza”. En declaraciones a Radio Mitre, el mandatario sostuvo que la discusión debe contemplar no solo la preservación ambiental, sino también la realidad social y productiva de las provincias cordilleranas, donde la minería constituye una fuente clave de empleo y recursos.
Jalil planteó que el análisis sobre la actividad minera debe basarse en un “balance” entre impacto ambiental y aporte económico, según publicó Infobae. “Si hoy no tuviéramos minería, tendríamos 7.000 empleos menos”, afirmó el gobernador durante la entrevista radial. Con esa definición, buscó poner el foco en el impacto laboral directo que tendría una eventual retracción del sector.
El mandatario explicó que todo emprendimiento productivo genera impacto ambiental. “Todo proyecto, hacer una casa, un hotel o una explotación minera, tiene su impacto ambiental. Lo que debe evaluarse es el balance que dicho emprendimiento tiene en la economía y en la política ambiental de la provincia”, señaló a Radio Mitre. Sus declaraciones respondieron a cuestionamientos de sectores que advierten sobre posibles daños a los ecosistemas y a la salud.

Jalil también subrayó que la minería es una de las actividades con mayores exigencias regulatorias. “No hay ninguna actividad que tenga tanto control, desde audiencias públicas, como la minería”, sostuvo. En ese sentido, detalló que para otorgar una Declaración de Impacto Ambiental a una empresa interesada en explorar o explotar un yacimiento deben cumplirse tres instancias de control obligatorias.
De acuerdo con su explicación, el primer filtro es el control ambiental, que calificó como central para las provincias y en el que, aseguró, se registraron avances en la articulación con comunidades locales. El segundo es el control económico, orientado a verificar que el proyecto tenga un impacto positivo en la economía y contribuya a mejorar la calidad de vida. El tercer nivel está vinculado al seguimiento integral del cumplimiento de las condiciones establecidas.
El gobernador hizo hincapié en el destino de los recursos generados por la actividad. “Todos los recursos de las regalías o fondos extra regalía van a las comunidades”, afirmó. En esa línea, sostuvo que esos ingresos permiten diversificar la matriz productiva, fortalecer el turismo y la agroindustria y financiar obras estratégicas en la puna y la región cordillerana.

El debate en la Cámara alta se da en un contexto de respaldo de los gobernadores de provincias mineras, que consideran a la actividad un eje estratégico de las economías regionales. Distritos como Jujuy, Salta, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Santa Cruz y Chubut observan el tratamiento del proyecto como un paso relevante para consolidar inversiones, empleo y generación de divisas.
En paralelo, el bloque del presidente Javier Milei busca reunir los votos necesarios para aprobar la iniciativa. Desde el oficialismo sostienen que la reforma brindará mayor previsibilidad al sector minero y potenciará el perfil exportador del país, en especial en un escenario donde el litio es presentado como uno de los motores de crecimiento.
Jalil enmarcó la discusión en el debate sobre federalismo y competencias provinciales, al recordar que las provincias son titulares originarias de los recursos naturales. “Agradezco que esto se trate en el Congreso, porque fue un pedido de los gobernadores al presidente Milei y le agradezco que hoy se esté debatiendo”, expresó.
Mientras sectores críticos insisten en advertir sobre riesgos ambientales, los mandatarios del arco cordillerano sostienen que la discusión no puede escindirse de la dimensión social. Para Jalil, el desafío es alcanzar un esquema que combine control ambiental, desarrollo económico y reducción de la pobreza, en un contexto de alta demanda de inversiones y empleo en el interior del país.