El Gobierno de Neuquén oficializó este jueves su incorporación al régimen de retenciones cero para la exportación de petróleo convencional, tras firmar un acuerdo con autoridades nacionales. El entendimiento fue rubricado por el gobernador Rolando Figueroa en la Ciudad de Buenos Aires, en una decisión que apunta a recuperar la actividad en las cuencas maduras, fortalecer la competitividad del sector y asegurar la continuidad del empleo ligado a la industria. La información surge de un artículo publicado por El Economista, medio que detalló los alcances y condiciones del nuevo esquema.
La firma se realizó durante una reunión con el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli; el viceministro de Economía, Daniel González; y el titular de la Cámara de Hidrocarburos, Carlos Ormachea. Con este paso, Neuquén se convierte en la tercera provincia productora en adherir a la política fiscal impulsada desde Nación, siguiendo el camino iniciado semanas atrás por Chubut y replicado luego por Santa Cruz.
La adhesión neuquina se enmarca en un proceso de alineamiento regional de las principales jurisdicciones dedicadas al petróleo convencional. Chubut fue la primera en solicitar la eliminación de retenciones, con el objetivo de frenar el declino productivo y mejorar la rentabilidad de los proyectos maduros. Santa Cruz acompañó poco después, reconociendo que el segmento convencional requiere alivio fiscal para sostener la actividad y evitar la paralización de equipos.
Neuquén ya había avanzado por su cuenta con herramientas propias de incentivo, como una reducción de regalías e impuestos provinciales. La incorporación al régimen de retenciones cero completa un paquete orientado a revertir la caída de producción, especialmente en áreas tradicionales cuya explotación enfrenta desafíos estructurales.
Según informó El Economista, Nación pidió que los recursos que antes se destinaban al pago de retenciones sean reinvertidos directamente en el desarrollo de la actividad. El objetivo es financiar la recuperación de pozos, la reactivación de equipos y la mejora de la eficiencia operativa. En paralelo, la provincia ratificó que uno de los ejes centrales será el mantenimiento del empleo en toda la cadena de valor.
En septiembre, el Gobierno de Neuquén había conformado la Mesa del Programa de Reactivación Hidrocarburífera Convencional, integrada por representantes provinciales, sindicatos y compañías. Ese espacio definió una estrategia de alivio fiscal que incluyó la eliminación de Ingresos Brutos y la reducción de regalías del 15% al 12% para las áreas maduras.
La búsqueda de condiciones fiscales más atractivas busca contrarrestar el declino natural de los yacimientos tradicionales, que requieren cada vez más inversión para sostener niveles mínimos de producción. El Gobierno neuquino considera que para reactivar ese sector es necesario combinar beneficios impositivos, seguridad jurídica y articulación con las empresas.
En ese contexto, la adhesión al esquema nacional de retenciones cero suma una herramienta adicional para robustecer el plan provincial. La estrategia apunta a que los incentivos fiscales generen una mejora en los márgenes operativos de las compañías, permitiendo animar proyectos que, bajo la estructura impositiva anterior, resultaban inviables.
El petróleo convencional continúa siendo una parte relevante de la matriz energética argentina y una fuente de empleo directo e indirecto para miles de trabajadores en la Patagonia. Sin embargo, la actividad enfrenta un sostenido proceso de declinación desde hace años, agravado en algunos casos por la falta de inversión.
La expansión de Vaca Muerta y el crecimiento del shale desplazaron parte de la atención del capital inversor hacia los desarrollos no convencionales, que ofrecen mayor productividad y retorno más rápido. Frente a ese escenario, las provincias con cuencas tradicionales buscan evitar un deterioro acelerado de la actividad, sostener empleos y proteger cadenas logísticas regionales.
La decisión de Neuquén, Chubut y Santa Cruz de avanzar de forma coordinada en un nuevo régimen fiscal responde a esta preocupación. Las tres jurisdicciones consideran que la competitividad del sector convencional depende en gran medida de reducir cargas impositivas y generar condiciones de previsibilidad que permitan atraer nuevas inversiones o extender la vida útil de los pozos existentes.

La expectativa compartida entre Nación y las provincias es que la eliminación de retenciones contribuya a dinamizar la actividad en cuencas maduras y a recuperar parte de la producción perdida en los últimos años. Con una estructura fiscal más liviana, los proyectos orientados a recobrar pozos, incorporar tecnología y reactivar equipos podrían volverse nuevamente atractivos para las empresas operadoras.
Además del componente impositivo, las autoridades nacionales insistieron en la necesidad de asegurar que los beneficios se traduzcan en reinversión y no en ganancias coyunturales. El Gobierno estableció como condición central que los recursos liberados se destinen a actividades directamente vinculadas con la operación y al sostenimiento del empleo en la industria.
La articulación política entre Nación y las tres provincias patagónicas suma un factor adicional de previsibilidad para los inversores, en un contexto donde la competencia internacional por capital energético es cada vez más intensa. Con condiciones unificadas y reglas más claras, las autoridades esperan que el sector convencional pueda recuperar dinamismo y aportar mayores volúmenes de exportación.
La firma del acuerdo coloca a Neuquén en línea con sus pares patagónicos y refuerza la idea de una estrategia compartida para sostener el segmento convencional. Las tres jurisdicciones concentran la mayor parte de la producción tradicional del país y enfrentan desafíos similares para atraer inversiones.
Si bien la política de retenciones cero busca un impacto inmediato en la actividad, su alcance final dependerá de la respuesta del sector privado, de la estabilidad macroeconómica y de la demanda del mercado internacional. Aun así, la decisión sienta un precedente de cooperación interprovincial y abre la puerta a futuros acuerdos destinados a fortalecer la competitividad energética argentina.