El sistema financiero argentino debe dejar de concentrarse en los centros urbanos tradicionales y expandirse federalmente para garantizar inclusión, coincidieron este 28 de noviembre los dirigentes de la banca pública durante el 4° Congreso Federal de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABAPPRA), realizado en Resistencia. El presidente de la entidad, Juan Cuattromo, advirtió que “los bancos públicos… estamos liderando el proceso de transformación” y planteó la necesidad de llevar servicios financieros modernos a cada rincón del país. Según informo Infobae
La convocatoria reunió a dirigentes de bancos públicos y privados, representantes de cuatro cámaras bancarias y actores del sector financiero, con el objetivo de definir una hoja de ruta para lograr una banca “verdaderamente federal, moderna e inclusiva”.
Durante su intervención en Resistencia, Cuattromo insistió en que el sistema bancario “no puede concentrarse solo en las 40 cuadras del microcentro”, en referencia al tradicional núcleo financiero de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Según publicó Infobae, añadió: “Para nosotros es fundamental traer a los actores del sistema financiero al interior. Argentina requiere una nueva federalidad.”
Para Cuattromo, la banca pública cumple hoy un rol esencial en garantizar acceso a servicios bancarios competitivos, evitar abusos y brindar herramientas inclusivas. “Los bancos públicos, a veces en contra de lo que se piensa, estamos liderando el proceso de transformación. Estamos realizando fuertes inversiones para que nuestras herramientas sean competitivas, modernas, eficientes y de bajo costo”, aseguró.
Además, señaló que la banca estatal representa una alternativa frente a prácticas financieras que perjudican a sectores vulnerables: “La banca pública garantiza verdadera inclusión. No ofrece herramientas con tasas usurarias que llegan a públicos sin información y los dejan presos de deudas impagables.”
El 4° Congreso Federal de ABAPPRA se desarrolló bajo el lema “Identidad, Territorio y Transformación”, con el respaldo del Nuevo Banco del Chaco como anfitrión, y marcó un hito simbólico al convocar por primera vez a las cuatro cámaras bancarias del país —ABA, ABE, ADEBA y ABAPPRA— para debatir en conjunto sobre el futuro del sistema financiero. Según Infobae, el presidente del banco anfitrión, Germán Dahlgren, remarcó la necesidad de construir una banca con presencia real en el interior: “Aquí, en el norte argentino, la banca pública y privada se reúne para afirmar con hechos que somos protagonistas irrenunciables del desarrollo federal. El futuro del sistema financiero argentino debe ser tecnológicamente innovador y territorialmente federal.”
Dahlgren enfatizó que la identidad de las entidades del interior no debe perder la cercanía con sus comunidades: “Nuestra identidad es cercanía y compromiso. Territorio no es geografía, es presencia y escucha. Y la transformación es el desafío de adaptarse, liderar y no perder la cercanía humana que nos define.”
El Congreso incluyó debates conceptuales, presentaciones de experiencias provinciales y paneles sobre innovación digital, datos abiertos y rol social de la banca.
Representantes de bancos provinciales compartieron iniciativas que combinan servicios bancarios tradicionales con innovación digital orientada a comunidades pequeñas y medianas. Por ejemplo, el Banco de Formosa presentó su proyecto “Billetera Onda”, una aplicación digital pensada para facilitar trámites y transacciones desde localidades remotas; mientras que el organization expuso avances en gestión institucional para modernizar su estructura operativa. También se destacó la experiencia del organization, cuyo plan Bancor demostró cómo la banca pública regional puede lograr eficiencia operativa sin perder su rol social.
En paralelo, especialistas en fondos de garantía —como los de FOGABA y FONRED— mostraron cómo esos instrumentos pueden favorecer el acceso al crédito de las pequeñas y medianas empresas, un eje clave para promover el desarrollo productivo regional.

El panel “Open Data: El camino a la Banca Inteligente”, con la participación de directivos de ABAPPRA y de la firma tecnológica Red Link, planteó que la apertura de datos y la transformación digital son pilares para lograr inclusión financiera real, especialmente en zonas remotas.
Desde ABAPPRA definieron que la rentabilidad bancaria es necesaria, pero no puede ser el fin en sí mismo. Cuattromo resumió ese enfoque con una frase clave: la rentabilidad “es un medio para sostener la misión pública y acompañar a las comunidades”. Esa declaración marca una tensión clásica en la banca pública: equilibrar sostenibilidad financiera con objetivos de inclusión y equidad.
Esa dualidad —resultado económico y responsabilidad social— aparece como el eje central del nuevo modelo que proponen las entidades públicas: una banca que funcione bien, sea competitiva y, sobre todo, esté presente en el territorio.
Durante décadas, el mercado financiero argentino se concentró en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires: gran parte de las oficinas bancarias, bancos más grandes, servicios de crédito e inversión se concentraban en la zona del microcentro porteño. Esa estructura dejó fuera a regiones del interior, donde el acceso a servicios de ahorro, crédito, inversión o financiamiento productivo era limitado o dependía de actores informales o cooperativas.
El llamado de ABAPPRA en Resistencia busca revertir este patrón estructural. Su propuesta —consensuada con actores del sector público, privado, sindicatos y entidades regionales— aspira a generar una “banca federal” con presencia territorial, diversidad de servicios, herramientas adaptadas a economías regionales y financiamiento local.
Aunque hay consenso sobre la necesidad de descentralizar la banca, los participantes del Congreso también señalaron los desafíos que implica esa agenda: infraestructura, tecnología, regulación, costos operativos y sostenibilidad. Las zonas de baja densidad poblacional implican menores volúmenes de operaciones, lo que dispara los costos de mantenimiento de sucursales; a su vez, la modernización exige inversión en plataformas digitales, ciberseguridad y personal capacitado.
Otro punto crítico es la regulación: para que la banca pública amplíe su presencia, el marco normativo debe adaptarse a realidades muy distintas —ciudades medianas, localidades rurales, economías regionales—, con reglas de supervisión, riesgos y costos diferentes. El Congreso dejó en claro que no basta con voluntad política: se requiere un plan estratégico de largo plazo, inversión sostenida y acompañamiento institucional desde la Nación y las provincias.