La Subsecretaría de Medio Ambiente, dependiente de la Secretaría de Producción, realizó el 15 de diciembre de 2025 una reunión de trabajo en la que presentó el balance ambiental de la zafra 2025 y definió los principales lineamientos de control para la campaña 2026, con foco en la protección de la cuenca Salí-Dulce. El encuentro, que se desarrolló con autoridades y equipos técnicos de la Dirección de Recursos Hídricos, resultó clave por el volumen de acciones de fiscalización desplegadas y por la necesidad de anticipar una nueva zafra con altos niveles de actividad industrial.
Durante la campaña 2025 se llevaron adelante más de 800 inspecciones industriales y 1.900 monitoreos en cursos de agua, cifras que desde el área ambiental calificaron como determinantes para prevenir episodios de contaminación y evitar situaciones de mortandad de peces. Según se informó oficialmente, este esquema de controles permitió reducir riesgos ambientales y prevenir conflictos interjurisdiccionales vinculados al uso y la calidad del recurso hídrico.
La reunión fue coordinada por el subsecretario de Medio Ambiente, Facundo Moreno Majnach, quien destacó el compromiso sostenido de los equipos técnicos y de fiscalización antes, durante y después de la zafra. En ese marco, se subrayó el trabajo interinstitucional realizado junto a la Defensoría del Pueblo de Tucumán, la Defensoría del Pueblo de Santiago del Estero y la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, con recorridas por ingenios sucroalcoholeros y acciones conjuntas de control.

Estas tareas se desarrollaron en el marco del Acta Acuerdo firmada en 2011 entre Tucumán y Santiago del Estero, bajo la supervisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que establece pautas específicas para la protección ambiental de la cuenca Salí-Dulce. Desde la Subsecretaría de Medio Ambiente remarcaron que los controles no se limitan al período de zafra, sino que forman parte de una política ambiental permanente que se sostiene durante todo el año.
El balance ambiental se presentó en un contexto de actividad productiva histórica, ya que la zafra 2025 alcanzó más de 17,6 millones de toneladas de caña molida, con una producción de 600.000 metros cúbicos de alcohol y cerca de 600.000 toneladas de azúcar crudo exportadas. Estos volúmenes, señalaron las autoridades, refuerzan la necesidad de mantener y profundizar los esquemas de control para compatibilizar producción y cuidado ambiental.
Del encuentro participaron el director de Recursos Hídricos, Jorge Carrero Valenzuela; la subdirectora Luciana Pérez Quiroga; el director de Protección Ambiental, Marcelo Lizárraga; la responsable del Programa de Reconversión Industrial, Noemí Santillán; la directora de Fiscalización Ambiental, Susana Meoni; la subdirectora de Monitoreo y Laboratorio Ambiental, Bettina Schilman, además de jefes de distrito e inspectores de las distintas áreas.