Chile se encamina a una de sus mejores temporadas exportadoras de carozos. Para el ciclo 2025/2026, la industria proyecta envíos por 42,9 millones de cajas, lo que representa un crecimiento del 12% interanual y una suba del 6% frente a la primera estimación del ejercicio. El aumento de los volúmenes, la mejora en la calidad de la fruta y el fuerte empuje de los mercados asiáticos explican un escenario que refuerza el posicionamiento del país como proveedor estratégico de fruta fresca a nivel global.
La proyección fue elaborada a partir de un relevamiento sectorial que contó con la participación de 46 empresas exportadoras, responsables del 88% del volumen exportado en la temporada anterior. Este nivel de representatividad otorga solidez a las cifras y permite anticipar con mayor precisión el desempeño del sector en un contexto internacional marcado por la competencia y la exigencia de los mercados de destino.
De acuerdo con el análisis de la industria, el principal factor detrás de este crecimiento es el impacto positivo de las condiciones climáticas favorables, que permitieron elevar los rendimientos y mejorar la condición de la fruta. “El motor de este crecimiento son las condiciones climáticas, que no solo incrementaron los volúmenes a exportar, sino que también permitieron mejorar la calidad de los carozos”, explicó Ignacio Caballero, director ejecutivo del Comité de Carozos.
Ese salto en calidad resulta clave para sostener la competitividad en mercados donde la consistencia, el calibre y la presentación son determinantes para el acceso y la consolidación comercial. En un escenario de mayor oferta global, la capacidad de entregar fruta con estándares homogéneos se vuelve un diferencial decisivo.

El crecimiento proyectado para la temporada 2025/26 se apoya principalmente en el desempeño de nectarines y ciruelas japonesas, que concentran los mayores incrementos dentro del portafolio exportador chileno.
En el caso de los nectarines, se estima un volumen de 16,3 millones de cajas de 8 kilos, lo que implica una suba del 7% frente a la primera proyección y un aumento del 12% respecto de la temporada pasada. Dentro de esta categoría, los nectarines de pulpa blanca muestran el mayor dinamismo, con un crecimiento del 23% interanual, impulsado por la preferencia de los consumidores en mercados asiáticos.
Las ciruelas japonesas también presentan un desempeño destacado. Para la próxima temporada se proyectan 17,2 millones de cajas de 7 kilos, un 10% más que la primera estimación y un 14% por encima del ciclo anterior. Las ciruelas rojas lideran este avance, con un incremento anual del 17%, consolidándose como una de las variedades con mayor proyección exportadora.
Las ciruelas europeas, en tanto, alcanzarían las 6,0 millones de cajas estandarizadas de 9 kilos. Si bien esta cifra muestra una leve corrección a la baja frente a la primera proyección, representa un crecimiento del 11% interanual, lo que confirma una recuperación sostenida del segmento. Los duraznos completarían el panorama con 3,4 millones de cajas de 8 kilos, sin cambios frente a la primera estimación y con una suba del 8% respecto de la temporada 2024/25.
El análisis por mercados de destino confirma que Asia seguirá siendo el principal motor de las exportaciones chilenas de carozos. La región se consolida como el mercado estratégico más relevante, tanto por volumen como por crecimiento.
“Solo en nectarines blancos, el mercado asiático absorberá cerca de 7,1 millones de cajas, mientras que para las ciruelas japonesas se estima un envío de 6,8 millones de cajas, lo que supone un crecimiento del 24% para esta especie en ese continente”, detalló Caballero.
En total, Asia concentraría 20,6 millones de cajas, con un incremento del 14% frente a la primera estimación y una suba del 10% interanual. Este desempeño refleja el aumento sostenido del consumo de fruta fresca en países asiáticos, impulsado por cambios en los hábitos alimentarios, mayor poder adquisitivo y una valoración creciente de la fruta importada de alta calidad.

Norteamérica también muestra señales positivas, especialmente en el segmento de ciruelas japonesas, donde se proyecta un aumento del 60% en los envíos, hasta alcanzar 5,8 millones de cajas. En términos generales, este mercado recibiría 10,4 millones de cajas, con una leve baja frente a la primera proyección, pero con un crecimiento del 49% respecto de la temporada anterior, lo que marca una clara recuperación.
El desempeño de otros mercados presenta una evolución más moderada. Latinoamérica recibiría 4,8 millones de cajas, con un leve aumento frente a la primera estimación, aunque con una caída del 15% interanual, reflejando un contexto de menor demanda relativa y mayor competencia regional.
Europa, por su parte, alcanzaría las 3,7 millones de cajas, sin variaciones respecto de la proyección inicial y con una baja del 2% en comparación con la temporada pasada. Pese a esta estabilidad, el mercado europeo continúa siendo relevante por sus exigencias sanitarias y de calidad, que funcionan como referencia para otros destinos.
El escenario proyectado para la temporada 2025/26 confirma la capacidad de adaptación de la fruticultura chilena en un contexto global cada vez más competitivo. El aumento de los volúmenes exportables se combina con una estrategia orientada a la diversificación de mercados, la mejora varietal y la profesionalización de la cadena logística.
Sin embargo, la industria también enfrenta desafíos estructurales. La variabilidad climática, los costos logísticos, la disponibilidad de mano de obra y las exigencias fitosanitarias de los mercados de destino obligan a mantener una estrategia de mejora continua. En este marco, la planificación, la inversión en tecnología y el recambio varietal aparecen como pilares para sostener el crecimiento.
“Con estas cifras, la industria de carozos refuerza su capacidad de diversificación y su posicionamiento internacional, apuntando a consolidar a Chile como un proveedor líder de fruta de alta calidad en un escenario de alta competencia global”, concluyó Caballero.
La temporada 2025/26 se perfila así como un nuevo punto de referencia para el sector, con Asia como eje del crecimiento, nectarines y ciruelas como protagonistas y una industria que busca capitalizar su experiencia exportadora para seguir ganando espacio en los principales mercados del mundo.