En un contexto global marcado por el crecimiento del consumo de bebidas naturales y funcionales, los hermanos Álvaro y Valentín Sampedro lanzaron YACÍ, una bebida enlatada elaborada a base de yerba mate orgánica, sin azúcar, sin colorantes y con criterios de sustentabilidad, desarrollada y producida en Mar del Plata, con el objetivo de posicionar a la infusión más emblemática de la Argentina en el mercado internacional. El proyecto, iniciado a fines de 2021, busca capitalizar el creciente interés mundial por el mate como bebida energizante y natural, y proyecta comenzar a exportar a partir de 2026.
La iniciativa nació mientras los fundadores se encontraban estudiando y viajando por Europa, donde advirtieron que el mate ganaba visibilidad y aceptación fuera del país, impulsado tanto por tendencias de consumo saludable como por la exposición cultural generada por figuras del deporte. En ese recorrido, observaron que la infusión era percibida como un producto natural, asociado a la energía, el bienestar y un estilo de vida activo, pero con escasa oferta de productos industrializados de origen argentino.
De regreso en su ciudad natal, los hermanos comenzaron a trabajar en el desarrollo de una bebida que mantuviera la esencia de la yerba mate y, al mismo tiempo, se adaptara a los hábitos de consumo globales. Tras casi un año de pruebas y ajustes, lograron una fórmula estable y definieron una identidad de marca con anclaje cultural. El nombre YACÍ remite a la diosa Luna de la mitología guaraní, asociada al origen legendario de la yerba mate y al valor simbólico de la infusión como gesto de amistad y comunidad.

El producto se presenta en latas de 354 centímetros cúbicos, fabricadas en aluminio 100% reciclable, y utiliza yerba mate proveniente de productores orgánicos de Misiones, que trabajan sin agroquímicos. La propuesta se completa con tres variedades de sabores, inspiradas en distintas regiones del país: Iguazú, con limón y jengibre; Pampa, con menta y hierbas; y Patagonia, con frutos rojos. En todos los casos, la bebida conserva un perfil natural y busca diferenciarse dentro del segmento de bebidas saludables.
Para escalar el proyecto, los fundadores diseñaron un esquema de alianzas estratégicas con empresas de trayectoria. La logística, las ventas y la distribución están a cargo de Cabrales S.A., mientras que la producción, el desarrollo y el control de calidad se realizan junto a Laboratorios Gihon. Los hermanos Sampedro, por su parte, concentran su trabajo en el desarrollo de marca y la estrategia de comunicación, apoyados en su experiencia previa como emprendedores en el sector del marketing y la gestión de servicios.
La producción y el envasado se llevan adelante íntegramente en Mar del Plata, donde también funcionan el laboratorio de calidad y el centro de distribución. Este esquema permitió que YACÍ ingresara en un corto período de tiempo a tiendas especializadas, supermercados y comercios gastronómicos de todo el país, a través de acuerdos con grandes cadenas y plataformas de venta física y digital.
Con una estructura que alcanza los 30 empleados, la empresa proyecta para 2026 superar el millón y medio de unidades producidas, en línea con una estrategia que prioriza primero la consolidación en el mercado interno y, en una segunda etapa, la expansión internacional hacia Latinoamérica y Estados Unidos. El foco está puesto en mercados donde ya existe una base de consumidores familiarizados con el mate o interesados en bebidas funcionales de origen natural.
El desarrollo de YACÍ se inscribe en un escenario competitivo donde ya existen marcas internacionales de bebidas a base de yerba mate, elaboradas principalmente en Estados Unidos y Europa, pero sin producción en la Argentina. Antecedentes como el intento fallido de grandes multinacionales por instalar una gaseosa de mate en el mercado local refuerzan, según los emprendedores, la necesidad de una propuesta que combine identidad cultural, calidad del producto y lectura de las nuevas tendencias de consumo.
La apuesta se apoya también en la creciente evidencia científica sobre las propiedades de la yerba mate, una planta que históricamente fue valorada por los pueblos originarios por sus efectos energizantes y revitalizantes. Estudios recientes indican que su consumo habitual puede contribuir a mejorar funciones cognitivas como la atención, la memoria y la creatividad, además de favorecer el rendimiento físico. A esto se suma un componente emocional y cultural: el ritual del mate suele asociarse con sensaciones de bienestar, relajación y vínculo social.
Argentina ocupa un lugar central en este escenario. Es el principal productor mundial de yerba mate y el segundo exportador global, con una producción anual que supera las 275.000 toneladas destinadas al mercado interno y alrededor de 40.000 toneladas orientadas a la exportación. Sin embargo, gran parte de ese volumen se comercializa en formatos tradicionales, lo que abre una oportunidad para el desarrollo de productos con mayor valor agregado.
Desde esa perspectiva, YACÍ busca posicionarse como una plataforma para que la yerba mate argentina gane presencia en nuevos segmentos de consumo, replicando el camino que, décadas atrás, recorrieron el café y el té hasta convertirse en bebidas globales. La estrategia combina innovación, diseño, sustentabilidad y narrativa cultural, con el objetivo de competir en un mercado cada vez más exigente y orientado a propuestas saludables.

A mediano plazo, los fundadores proyectan ampliar la línea de productos y profundizar su inserción en el exterior, sin resignar el origen argentino ni la trazabilidad de las materias primas. La visión es construir una marca que funcione como embajadora de la yerba mate en el mundo, integrando tradición y modernidad en un formato accesible para nuevos públicos.
En un escenario donde los consumidores demandan cada vez más transparencia, calidad y compromiso ambiental, la experiencia de YACÍ refleja cómo un producto profundamente arraigado en la cultura local puede transformarse en una oportunidad de negocio global, apoyada en la innovación y el agregado de valor desde el origen.