El sector de la maquinaria agrícola argentina cerró 2025 con un desempeño similar al del año anterior, en un contexto atravesado por menores ventas, cambios en los paradigmas productivos y una discusión de fondo sobre competitividad, financiamiento y modernización laboral, según el balance realizado por la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA). El análisis, que cobra relevancia por el peso estratégico de la industria en la cadena agroindustrial, pone de relieve que más allá de los números, el año dejó debates estructurales que condicionarán el rumbo del sector en el corto y mediano plazo.
De acuerdo con lo informado por Infobae, el presidente de CAFMA, Hernán Zubeldía, definió el año como “complejo”, aun cuando los indicadores agregados no muestran un derrumbe pronunciado. Para el dirigente empresario, el cierre de 2025 obliga a mirar más allá de las estadísticas tradicionales y atender las transformaciones que atraviesan tanto a la producción como a la industria vinculada al agro.

Los datos oficiales refuerzan esa lectura. Según cifras del INDEC, durante el tercer trimestre de 2025 las ventas de maquinaria agrícola registraron una caída interanual del 10,6%, mientras que la facturación del sector se redujo 19,5% en términos reales, afectada por la inflación y la menor capacidad de inversión de productores y contratistas. Aunque el acumulado anual mostró resultados comparables a 2024, el retroceso en el tramo final del año encendió señales de alerta entre los fabricantes.
En ese escenario, Zubeldía planteó que el sector atraviesa un proceso de revisión profunda. “Se están rompiendo muchos paradigmas. Se discute competitividad, costos y el tipo de agricultura e industria que queremos”, sostuvo, en declaraciones radiales citadas por Infobae. Según explicó, no todas las discusiones resultan cómodas para la industria, pero varias de ellas son necesarias para redefinir el futuro del entramado productivo.
Uno de los aspectos que el sector destacó como positivo durante 2025 fue el avance de la internacionalización. Más de 30 empresas argentinas participaron en la principal exposición mundial de maquinaria agrícola realizada en Alemania, donde tomaron contacto con distribuidores internacionales y mostraron desarrollos tecnológicos locales. Para CAFMA, esa presencia ratificó el potencial exportador de la industria nacional y abrió oportunidades en mercados externos, en un contexto donde el mercado interno se mantuvo estancado.
La discusión en torno a la importación de maquinaria usada fue otro de los ejes del año. Si bien el impacto cuantitativo de los equipos ingresados no resultó determinante, desde la cámara empresaria advirtieron que el debate puso en evidencia la importancia de factores como la postventa, la disponibilidad de repuestos y la conectividad tecnológica. Zubeldía alertó que, en la práctica, la falta de soporte técnico puede generar pérdidas significativas para los productores, especialmente en plena campaña agrícola, cuando una falla puede dejar una máquina fuera de servicio en el momento más crítico.

El financiamiento apareció como una variable central para el cierre de 2025 y las perspectivas de 2026. Desde CAFMA señalaron que la baja gradual de las tasas de interés comenzó a mejorar las condiciones de acceso al crédito, un factor decisivo para la renovación del parque de maquinaria. “El productor necesita rentabilidad y financiamiento”, sostuvo Zubeldía, quien consideró que, de mantenerse la tendencia descendente de las tasas, el primer trimestre de 2026 podría mostrar un escenario más favorable para la inversión.
En relación con el estado del parque de maquinaria, el titular de CAFMA descartó que la Argentina opere con equipos obsoletos de manera generalizada. Si bien reconoció que existen segmentos con máquinas de mayor antigüedad, afirmó que los tractores y equipos de uso intensivo cuentan con niveles tecnológicos acordes a los estándares internacionales. Según su visión, la competitividad del agro argentino es incompatible con un parque totalmente desactualizado, lo que refuerza la necesidad de sostener líneas de crédito accesibles para la incorporación de nuevas tecnologías.

Otro punto central del balance sectorial fue la modernización laboral. Zubeldía expresó su respaldo a la discusión impulsada por el Gobierno nacional en torno a una reforma del marco normativo del trabajo. “Hace falta modernizar las reglas de juego. No podemos seguir con leyes pensadas para una realidad previa a internet o a la inteligencia artificial”, afirmó, en declaraciones reproducidas por Infobae. Para la industria, la actualización de las normas laborales es clave para mejorar la competitividad, reducir costos estructurales y adaptarse a los cambios tecnológicos que atraviesan tanto la producción como la fabricación de maquinaria.
El debate laboral se suma a otros desafíos estructurales que el sector arrastra desde hace años, como la presión impositiva, los costos logísticos y la necesidad de mayor previsibilidad macroeconómica. En ese marco, desde CAFMA subrayaron que la agenda de la maquinaria agrícola no puede analizarse de manera aislada, sino como parte de una cadena agroindustrial que requiere reglas claras y estables para sostener inversiones de largo plazo.
Con el cierre de 2025, la industria de la maquinaria agrícola enfrenta un escenario de transición. Sin un rebote marcado en las ventas, pero tampoco con un colapso, el sector se apoya en la exportación, el crédito y la actualización normativa como ejes para recuperar dinamismo. El desafío, coinciden los fabricantes, será convertir los debates abiertos durante el año en políticas concretas que permitan dejar atrás la meseta y acompañar la evolución del agro argentino en un contexto global cada vez más competitivo.