La provincia de La Rioja cerró 2025 con un posicionamiento destacado en el mapa energético nacional al ser considerada la jurisdicción más atractiva para inversiones verdes del Norte Grande argentino, según un estudio académico que evaluó condiciones económicas, institucionales y ambientales. El resultado es relevante porque confirma que la estrategia provincial basada en energías renovables, previsibilidad normativa y políticas públicas orientadas a la transición energética comienza a mostrar impactos concretos en la captación de capitales de largo plazo.
El trabajo analizó el desempeño de las diez provincias que integran el Norte Grande y construyó un ranking del llamado “Inversor Verde”, a partir de 35 indicadores agrupados en tres grandes dimensiones: facilidad para invertir, seguridad institucional y sostenibilidad ambiental y productiva. En ese esquema, La Rioja se ubicó en el primer puesto general, por delante de Jujuy y Corrientes, al exhibir un desempeño equilibrado en todos los ejes evaluados.

Uno de los aspectos centrales que explicó este resultado fue la consistencia del marco institucional y regulatorio, combinada con una agenda pública que prioriza la transición energética como vector de desarrollo económico. A diferencia de otras jurisdicciones que muestran avances parciales —con fortalezas productivas pero debilidades normativas, o iniciativas ambientales sin respaldo económico—, La Rioja logró articular ambos planos de manera sostenida.
El Parque Arauco aparece como el principal emblema de este proceso. Convertido en el mayor polo de generación renovable de la región, concentra hoy 101 aerogeneradores en operación y una capacidad instalada de 150 megavatios eólicos, todos conectados al Sistema Argentino de Interconexión. Esta infraestructura posiciona a la provincia como un actor relevante dentro de la matriz energética nacional, con capacidad de abastecer demanda y aportar estabilidad al sistema.

La expansión no se detuvo allí. Durante el último año avanzaron nuevas etapas eólicas y se pusieron en marcha las obras del Parque Solar Arauco I, que incorporará 50 megavatios solares adicionales. La integración de ambas tecnologías transformará al complejo en uno de los primeros parques híbridos solar-eólicos del país, y en uno de los más significativos de América Latina, reforzando el perfil innovador de la estrategia riojana.
El desempeño operativo también fue un factor considerado. A lo largo de 2025, el complejo Arauco fue ubicado entre los parques más eficientes del país, un indicador que no solo contempla volumen de generación, sino también confiabilidad operativa, disponibilidad y aporte efectivo al sistema eléctrico. Estos atributos resultan clave para los inversores, que priorizan proyectos con historial probado y menores riesgos técnicos.

Más allá de la infraestructura, el estudio destacó el entorno fiscal como un elemento diferencial. La evaluación incluyó un Índice de Competitividad Fiscal Verde, que analizó los incentivos impositivos provinciales, con foco en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, aplicados a actividades vinculadas a la economía verde. En este apartado, La Rioja obtuvo una valoración positiva por ofrecer reglas claras y estables, un aspecto determinante tanto para pymes como para proyectos de mayor escala.
El índice se construyó a partir del análisis de alícuotas por códigos de actividad, tomando como referencia un contribuyente modelo del segmento PyME no minorista. Las tasas se promediaron por sector y luego se integraron en un indicador ponderado, lo que permitió comparar de manera homogénea las condiciones fiscales entre provincias. En ese esquema, La Rioja mostró una estructura competitiva que reduce la incertidumbre y mejora la previsibilidad para la toma de decisiones de inversión.
Otro punto valorado fue la coherencia entre políticas públicas y desarrollo productivo. La provincia avanzó en un modelo que combina promoción de energías limpias, desarrollo local y articulación con el sector privado. En el área de influencia del Parque Arauco, distintas iniciativas empresariales adoptaron estándares ambientales y sociales alineados con esta estrategia, fortaleciendo el vínculo con las comunidades y generando encadenamientos productivos.

En ese ecosistema, se destacan proyectos que incorporan criterios de sustentabilidad, transparencia y participación comunitaria, especialmente en sectores como la minería y los servicios asociados a la energía. Estos modelos refuerzan la licencia social de los emprendimientos y consolidan un entorno más atractivo para inversiones responsables, un factor cada vez más relevante en el escenario global.
El contexto internacional también juega a favor. La transición energética, la relocalización de cadenas de valor y la creciente demanda de energía limpia colocan a las provincias con recursos renovables y marcos regulatorios estables en una posición estratégica. En ese escenario, La Rioja aparece como un nodo clave del Norte argentino, con capacidad para captar proyectos vinculados tanto a la generación eléctrica como a industrias asociadas.
Desde una perspectiva regional, el estudio subrayó que muchas provincias aún muestran desbalances estructurales: algunas cuentan con recursos naturales pero carecen de previsibilidad institucional; otras avanzan en normativas ambientales sin lograr escala productiva. La Rioja, en cambio, logró un desempeño integral, lo que explica su liderazgo en el ranking general del Inversor Verde.
Este posicionamiento no implica un punto de llegada, sino un desafío de continuidad. La consolidación de nuevos proyectos, la ampliación de la capacidad instalada y la estabilidad de las reglas de juego serán determinantes para sostener el atractivo en el mediano plazo. Al mismo tiempo, la provincia enfrenta la oportunidad de profundizar la diversificación productiva, aprovechando la energía limpia como plataforma para el desarrollo industrial y tecnológico.
Con resultados concretos en generación renovable, un marco fiscal competitivo y una estrategia pública alineada con las tendencias globales, La Rioja dejó de ser solo una promesa en materia de sostenibilidad. El reconocimiento académico refleja un proceso en marcha: la transición verde ya forma parte del presente económico provincial y la posiciona como una referencia nacional en desarrollo sustentable.