El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, mantuvo una reunión de trabajo con el presidente del Consejo Agrario Provincial (CAP), Hugo Garay, con el objetivo de avanzar en una agenda productiva integral orientada a fortalecer la capacidad del campo santacruceño, diversificar la matriz económica y generar nuevas oportunidades de desarrollo en la provincia. El encuentro se realizó en Casa de Gobierno y se inscribe en una estrategia oficial que busca producir más y mejor, con reglas claras y una visión de largo plazo.
La reunión tuvo lugar en un contexto en el que la provincia procura revertir décadas de estancamiento productivo y consolidar un nuevo enfoque basado en el aprovechamiento eficiente del territorio, el acompañamiento estatal y la articulación con el sector privado. Desde el Ejecutivo provincial sostienen que el fortalecimiento del sector agropecuario es clave para generar empleo, impulsar el valor agregado y promover un crecimiento con arraigo local.
Durante el encuentro, Vidal y Garay analizaron distintas estrategias para mejorar el rendimiento de las tierras, optimizar el uso del suelo disponible y potenciar el rol del sector agropecuario como motor del desarrollo provincial. La agenda incluyó el análisis de proyectos en marcha, la identificación de oportunidades productivas y la necesidad de avanzar en esquemas que permitan dar previsibilidad a quienes invierten y producen en Santa Cruz.

La reunión dio continuidad a una serie de encuentros que el gobernador viene manteniendo con actores del sector. Semanas atrás, Vidal había encabezado una mesa de trabajo con representantes de los Consejos Agrarios Provinciales de distintas localidades, con el objetivo de conocer de primera mano la realidad productiva de cada región. Ese intercambio permitió construir un diagnóstico territorial detallado, que ahora comienza a traducirse en acciones concretas y políticas públicas focalizadas.
Uno de los ejes centrales abordados fue la importancia de impulsar esquemas de articulación público-privada, considerados fundamentales para mejorar la productividad, aprovechar el potencial de las tierras disponibles y acompañar a los productores en cada etapa del proceso. Desde el Gobierno provincial remarcan que el Estado debe cumplir un rol activo, no solo como regulador, sino también como facilitador del desarrollo, brindando herramientas, asistencia técnica y un marco normativo estable.
En ese sentido, se destacó la necesidad de avanzar en un proceso de regularización de tierras, entendido como un paso clave para dar seguridad jurídica, fomentar inversiones y ordenar el uso productivo del territorio. La regularización aparece como uno de los pilares del nuevo modelo productivo, en tanto permite planificar a largo plazo y fortalecer la confianza entre el sector público y privado.
El presidente del Consejo Agrario Provincial, Hugo Garay, valoró el rumbo adoptado por el Ejecutivo y remarcó el cambio de enfoque que se busca imprimir a la política productiva. “Estamos trabajando para dejar atrás la idea de que en Santa Cruz no se puede producir. Hay tierras, hay conocimiento y hay voluntad de cambiar esa realidad”, señaló, en referencia a los proyectos que comienzan a ponerse en marcha con el acompañamiento del Estado.

Actualmente, la provincia atraviesa una etapa de puesta en marcha de distintas iniciativas productivas que, si bien se encuentran en fases iniciales, ya empiezan a mostrar resultados concretos. Desde el Gobierno destacan que estas experiencias funcionan como casos testigo, que demuestran que con planificación, decisión política y presencia estatal es posible avanzar hacia un esquema productivo más dinámico y diversificado.
El nuevo enfoque busca superar un modelo históricamente concentrado en pocas actividades y avanzar hacia una diversificación productiva, que incluya al sector agropecuario como uno de los pilares del crecimiento. En ese marco, el campo santacruceño es visto no solo como proveedor de materias primas, sino como un espacio con potencial para generar valor agregado, empleo local y desarrollo territorial equilibrado.
La estrategia oficial también pone el acento en la sustentabilidad, entendida tanto en términos ambientales como económicos y sociales. La mejora en el uso de las tierras, la planificación productiva y el acompañamiento técnico apuntan a garantizar que el crecimiento del sector se dé de manera responsable y sostenible, evitando prácticas que comprometan los recursos a futuro.
Desde el Ejecutivo provincial subrayan que el desafío no es menor, dado el contexto histórico y las particularidades geográficas y climáticas de Santa Cruz. Sin embargo, sostienen que existe una oportunidad concreta para transformar esa realidad a partir de una política productiva coherente, sostenida en el tiempo y construida en diálogo con los actores del territorio.

El encuentro entre Vidal y Garay se enmarca, además, en una visión más amplia de desarrollo provincial, que busca generar recursos genuinos, reducir la dependencia de actividades extractivas y fortalecer una economía más diversificada. En ese esquema, el sector agropecuario aparece como un aliado estratégico para avanzar hacia un modelo de provincia con mayor autonomía económica.
Las autoridades coincidieron en que el éxito de esta transformación dependerá en gran medida de la continuidad del trabajo conjunto, la coordinación entre áreas del Estado y el compromiso del sector privado. La previsibilidad, la claridad en las reglas y la planificación a largo plazo fueron señaladas como condiciones indispensables para consolidar el nuevo rumbo.
Con estas acciones, el Gobierno de Santa Cruz apunta a reposicionar al campo como un actor central del desarrollo, demostrando que producir en la provincia no solo es posible, sino necesario para construir un modelo productivo más equilibrado, inclusivo y sostenible. La hoja de ruta trazada busca sentar las bases de un cambio estructural que, de sostenerse en el tiempo, podría marcar un punto de inflexión en la historia productiva santacruceña.