Las acciones de Mercado Libre registraron una suba cercana al 10% en Nasdaq este lunes, en una jornada en la que los principales mercados financieros internacionales operaron en alza, el petróleo avanzó con fuerza y los activos de riesgo mostraron un renovado apetito por parte de los inversores. El movimiento, que se dio en Estados Unidos y se replicó en otras plazas del mundo, estuvo asociado a un cambio abrupto en el escenario político y geopolítico regional que el mercado interpretó como una señal de reordenamiento estratégico con impacto económico, según informó Forbes.
El salto del papel de la compañía fundada por Marcos Galperín se produjo en un contexto de euforia generalizada en Wall Street. Las bolsas globales cerraron en verde, el oro subió como activo de cobertura, el bitcoin mostró avances moderados y las acciones energéticas estadounidenses lideraron las ganancias del día, con subas de hasta dos dígitos. En ese marco, Mercado Libre se destacó entre los ADR argentinos, superando ampliamente el desempeño promedio del sector financiero local.

De acuerdo con analistas citados por Forbes, el mercado reaccionó de manera inmediata a un hecho político de alto impacto anunciado por el gobierno estadounidense, que reconfiguró las expectativas sobre el acceso a recursos estratégicos, el comercio regional y la estabilidad futura de distintos mercados emergentes. “La señal fue interpretada como un punto de inflexión en la política exterior de Washington, con efectos directos sobre la energía, los flujos de capital y las compañías con fuerte presencia regional”, señalaron desde Portfolio Personal Inversiones, en declaraciones reproducidas por el medio.
En el sector energético, las petroleras norteamericanas encabezaron las subas, impulsadas por la expectativa de una mayor disponibilidad futura de crudo y de nuevos contratos de servicios e infraestructura. Algunas compañías del rubro llegaron a trepar hasta 11%, reflejando un cambio de escenario que los inversores consideraron favorable para el abastecimiento global de energía. En paralelo, empresas energéticas asiáticas con intereses en la región registraron caídas pronunciadas, en una muestra del reacomodamiento de posiciones que siguió a la noticia.
El impacto se extendió a otros activos. El oro avanzó alrededor de 2%, reforzando su rol como refugio frente a la volatilidad geopolítica, mientras que el bitcoin ganó cerca de 1,7%, consolidando su atractivo como activo alternativo. En Asia y Europa, índices como el Nikkei cerraron con subas de hasta 3%, y el crudo Brent y el WTI también mostraron incrementos moderados.

En ese escenario, Mercado Libre captó la atención del mercado por la magnitud de su avance. La acción cerró cerca de los US$ 2.164, lo que llevó su capitalización bursátil a unos US$ 109.500 millones. Para los analistas, la reacción del papel estuvo vinculada al potencial de crecimiento que se abriría en mercados regionales históricamente restringidos, una vez que se normalicen las condiciones macroeconómicas y regulatorias.
Según explicó el operador y asesor financiero Germán Marín, en declaraciones citadas por Forbes, “la fuerte suba del día que experimenta Mercado Libre tiene relación directa con el nuevo panorama regional. Hay países donde la compañía hoy representa una porción muy baja de sus ingresos, a pesar de su peso demográfico. Un giro hacia políticas más abiertas puede incrementar de forma agresiva la penetración del gigante del e-commerce en esos territorios”.
En la misma línea, Federico Sandler, consultor estratégico corporativo y ex responsable de Relación con Inversores de Mercado Libre y Nubank, recordó que durante años los reportes financieros de la compañía excluían ciertos mercados de sus métricas clave por las distorsiones contables y cambiarias. “No era una decisión estratégica, era contabilidad”, explicó, al detallar que la existencia de múltiples tipos de cambio y controles de capital hacía inviable consolidar resultados bajo normas internacionales.
Sandler agregó que, pese a esas limitaciones, esos mercados representan un option value significativo para la empresa. En comercio electrónico, destacó, existe una adopción digital forzada, altos niveles de informalidad y una competencia limitada a gran escala. En el segmento fintech, en tanto, la demanda de soluciones de pago, resguardo de valor e infraestructura digital es estructural, lo que amplifica el potencial de crecimiento para plataformas ya instaladas.

“El valor embebido puede multiplicarse sin requerir un nivel relevante de capital incremental”, sostuvo Sandler, al señalar que Mercado Libre cuenta con una infraestructura operativa y un reconocimiento de marca construidos a lo largo de décadas. Desde esa perspectiva, el mercado comenzó a descontar un escenario en el que esos activos latentes pasen de ser una nota al pie en los balances a ocupar un lugar central en las earnings calls futuras.
En el plano local, las acciones argentinas que cotizan en Nueva York acompañaron el clima positivo, con subas promedio cercanas al 2%, impulsadas principalmente por los bancos. Sin embargo, el desempeño de Mercado Libre fue ampliamente superior, consolidando su posición como uno de los papeles más seguidos por los inversores internacionales cuando se trata de capturar el crecimiento del consumo y la digitalización en América Latina.
El episodio volvió a poner de relieve cómo los eventos geopolíticos pueden tener efectos inmediatos y profundos sobre los mercados financieros, incluso en compañías tecnológicas y de comercio electrónico. En un mundo cada vez más interconectado, las decisiones políticas y los cambios en el equilibrio de poder impactan no solo en los precios de la energía o de los commodities, sino también en las expectativas de crecimiento de las empresas líderes de la economía digital.
Para Mercado Libre, el desafío hacia adelante será capitalizar ese potencial en un contexto de mayor previsibilidad macroeconómica y regulatoria en la región, mientras continúa invirtiendo en logística, tecnología financiera y experiencia de usuario. La reacción del mercado sugiere que, al menos para los inversores, el escenario global abrió una ventana de oportunidad que el gigante latinoamericano está bien posicionado para aprovechar.