Según informó Perfil, la Bodega Gamboa inauguró este fin de semana un nuevo espacio destinado a la producción vitivinícola en General Madariaga, provincia de Buenos Aires, con la presencia del diputado provincial Luis Vivona, autor de la Ley “Vino Buenos Aires”, intendentes de la región y referentes del sector. La apertura resulta relevante porque consolida el crecimiento del vino bonaerense y profundiza el desarrollo del denominado vino oceánico, una expresión productiva asociada a la cercanía con el mar y al impulso del enoturismo.
La nueva sede se suma a los viñedos que la firma posee en Campana y amplía su presencia en territorio bonaerense, en una zona estratégica por su proximidad a la costa atlántica y a polos turísticos como Pinamar y Cariló. Durante el acto, Vivona destacó el impacto de la normativa que impulsó en la Legislatura provincial y el potencial de la región para este tipo de producción.
“Se abre una etapa muy interesante con los vinos oceánicos, una expresión ligada a nuestra geografía y a la innovación, que potencia a toda la industria provincial y marca el rumbo de lo que viene”, afirmó el legislador. Además, subrayó: “Desde que impulsamos la Ley, trabajamos para que cada bodega, grande o pequeña, tenga herramientas, visibilidad y acompañamiento. Hoy vemos los resultados: más inversión, más turismo y más empleo en distintos puntos del territorio”.
El proyecto en General Madariaga responde a una decisión estratégica de la empresa. Marcelo Tuite, dueño de Bodega Gamboa, explicó que el emprendimiento se apoya en las condiciones naturales del lugar y en el perfil turístico de la región. “El terruño era muy bueno acá, entonces hicimos un proyecto que tiene que ver con vino oceánico, con estar cerca de un polo turístico tan importante como la es Pinamar, Cariló y toda la costa atlántica”, señaló.
La inauguración reunió a bodegas de la provincia como Trapiche Costa & Pampa, Saldungaray, Castel Conegliano, Wapisa, Videla Dorna y Sante Vins, además de productores como Fincas Nobles Caciques, que amplían la propuesta con aceite de oliva. También participó Manuela Parra, presidenta de la Cámara de Productores Vitivinícolas de la Provincia de Buenos Aires.

El evento contó con la presencia de referentes internacionales del sector. Asistieron representantes de Bodega Garzón, Cerro del Toro, Familia Deicas, Bodega Oceánica José Ignacio y la Compañía Uruguaya de Vinos de Mar, todas de Uruguay; Vasse Felix, de Australia; Saint Clair, de Nueva Zelanda; David Finlayson Wines, de Sudáfrica; Etude Wines, de Estados Unidos; y las chilenas Cono Sur y Viña Montes.
Marcelo Chocarro, periodista especializado en vinos, puso el foco en el cambio que atraviesa la actividad. “Lo que ha sido la verdadera revolución del vino es el enoturismo, la participación de la gente, la gente quiere venir y ver que es real. Hablar de sustentabilidad, de vinos orgánicos, de huella cero. Todo eso lo imprime el mundo del vino”, sostuvo.
El crecimiento del sector en la provincia se apoya en la diversificación productiva y en la articulación público-privada. La Ley “Vino Buenos Aires” buscó otorgar herramientas de promoción y reconocimiento a una actividad que amplió su superficie cultivada y su oferta turística en los últimos años. Desde la Legislatura provincial señalaron que el objetivo es consolidar un perfil propio para el vino bonaerense, diferenciado de las regiones tradicionales del país.
En ese contexto, la apuesta por el vino oceánico aparece como una estrategia para posicionar a Buenos Aires en el mapa vitivinícola nacional e internacional, con una identidad asociada al mar, al turismo y a prácticas productivas sustentables. La apertura de la nueva sede de Bodega Gamboa en General Madariaga marca un nuevo paso en ese proceso de expansión.