Ideas & Opiniones / Mundo Agro

El consumo de carnes se recuperó y las exportaciones impulsaron un año clave para el sector

En 2025, la Argentina mostró una mejora sostenida en el consumo interno de proteínas animales y alcanzó máximos históricos en valor exportado de carne bovina

El consumo de carnes se recuperó y las exportaciones impulsaron un año clave para el sector
martes 06 de enero de 2026

La Argentina cerró 2025 con un balance favorable en las principales cadenas de carnes y lácteos, marcado por una recuperación del consumo interno y un fuerte desempeño exportador, especialmente en el complejo bovino. De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el consumo total de carnes alcanzó los 113,8 kilos por habitante por año, mientras que las ventas externas de carne vacuna lograron un récord histórico en valor, en un contexto internacional de precios elevados. El desempeño resulta relevante porque consolida a las proteínas animales como un pilar tanto del mercado interno como de la generación de divisas, según informó Infobae.

El estudio, elaborado por Giuliana Dellamaggiore, Franco Ramseyer, Emilce Terré y Julio Calzada, da cuenta de un año en el que la producción y el consumo lograron recomponerse tras un período de mayor volatilidad, con dinámicas diferenciadas entre los distintos tipos de carnes. En conjunto, el sector mostró señales de mayor estabilidad productiva, mejoras en la productividad y un escenario externo favorable.

Desde el punto de vista de la ganadería bovina, la faena total de 2025 se estimó en torno a 13,5 millones de cabezas, levemente por debajo del registro de 2024, pero aún en niveles elevados desde una perspectiva histórica. Entre enero y noviembre se faenaron 12,4 millones de animales, lo que implicó una caída interanual del 1,9%. Sin embargo, la producción total de carne se mantuvo cercana a las 3,1 millones de toneladas con hueso, gracias a un aumento del peso promedio de las carcasas, favorecido por buenos precios y condiciones climáticas más benignas a partir del invierno.

El consumo de carnes se recuperó y las exportaciones impulsaron un año clave para el sector

El sector aviar consolidó su proceso de recuperación y cerró el año con una faena proyectada de 753 millones de pollos, lo que permitió alcanzar una producción cercana a 2,3 millones de toneladas, un 2,2% más que en 2024. Este crecimiento estuvo estrechamente vinculado al aumento del consumo doméstico, que volvió a posicionar al pollo como una de las proteínas más demandadas por los hogares argentinos.

En tanto, la producción porcina mantuvo su sendero de expansión y se encamina a cerrar 2025 como el decimoquinto año consecutivo de crecimiento. La producción estimada alcanzó las 809.000 toneladas, con una suba interanual del 3%, consolidando al cerdo como un componente cada vez más relevante dentro de la oferta cárnica nacional.

En conjunto, la producción total de carnes bovina, aviar y porcina se ubicó en torno a las 6,3 millones de toneladas, un volumen que marca un leve crecimiento interanual y se posiciona casi 2% por encima del promedio de los últimos cinco años. El dato confirma un cambio estructural en la dieta y en la oferta productiva: mientras la carne vacuna mantiene una participación relativamente estable, el mayor dinamismo proviene del pollo y el cerdo, que continúan ganando espacio de manera sostenida.

El sector lácteo también mostró un desempeño destacado a lo largo del año. Según el informe de la BCR, entre enero y noviembre de 2025 la producción de leche alcanzó los 10.572 millones de litros, lo que representó un crecimiento del 10,2% respecto de igual período del año anterior. Las proyecciones indican que el cierre anual se ubicaría en torno a los 11.600 millones de litros, uno de los niveles más altos de la última década.

Este mayor volumen de materia prima se tradujo en un incremento significativo en la elaboración de productos lácteos industriales, como quesos, leches en polvo, yogures, manteca y dulce de leche, lo que permitió abastecer tanto al mercado interno como a la demanda externa.

Del lado del consumo, la recuperación fue generalizada. El consumo per cápita de carne bovina se estimó en 48,6 kilos por habitante, con una mejora interanual del 1,6%, aunque todavía por debajo de los promedios históricos más altos. En contraste, el pollo y el cerdo alcanzaron máximos históricos, con 46,8 kilos y 18,4 kilos por habitante, respectivamente. El mayor encarecimiento relativo de la carne vacuna, impulsado por la demanda internacional, favoreció la sustitución hacia proteínas alternativas.

Sumando los tres tipos de carnes, el consumo total se incrementó en casi cuatro kilos por habitante respecto de 2024, consolidando una tendencia de largo plazo hacia una dieta más diversificada. En el caso de los lácteos, el consumo promedio entre enero y octubre se ubicó en 186 litros por habitante, un 8,8% más que el año anterior, aunque hacia el cierre del año comenzaron a observarse señales de desaceleración en productos de mayor valor agregado.

El consumo de carnes se recuperó y las exportaciones impulsaron un año clave para el sector

En el plano internacional, 2025 fue un año excepcional para la carne bovina argentina en términos de precios. La escasez de oferta en Estados Unidos y la Unión Europea impulsó la demanda global y llevó el índice de precios de la FAO a su máximo histórico. Si bien el volumen exportado por la Argentina cayó un 8,7% respecto del récord alcanzado en 2024, el valor total de las exportaciones marcó un nuevo máximo.

De acuerdo con las estimaciones del informe, las exportaciones del complejo bovino cerrarían el año en torno a los 4.600 millones de dólares, impulsadas por precios internacionales elevados y una demanda sostenida. El complejo lácteo también aportó divisas crecientes, con más de 337.000 toneladas exportadas entre enero y noviembre y un ingreso de 1.291 millones de dólares.

Las exportaciones aviares y porcinas mostraron un desempeño más moderado, aunque mantuvieron una tendencia positiva. En conjunto, el balance de 2025 refleja cadenas productivas que lograron combinar una recuperación del consumo interno, mejoras productivas y un fuerte impulso exportador.

El informe de la BCR destaca, además, que este desempeño se dio en un contexto de reducción progresiva de los derechos de exportación, lo que contribuyó a mejorar la competitividad del sector y a reforzar los incentivos para la producción y la inversión. De cara a 2026, el desafío estará en sostener estos niveles de actividad, consolidar el crecimiento del consumo y mantener la inserción internacional en un escenario global que continúa siendo exigente pero ofrece oportunidades para las proteínas animales argentinas.



Invertí en periodismo de calidad

En Agroempresario trabajamos para acercarte contenidos que agregan valor.
Quiero suscribirme

Todas las Categorías

¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!



















¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!